En un emotivo homenaje póstumo, familiares, compañeros de corporación, autoridades municipales y habitantes de Tlaxco despidieron al oficial Aristeo Gómez, quien perdió la vida en cumplimiento de su deber.

La ceremonia inició con una misa de cuerpo presente en la parroquia de San Agustín, donde amigos y seres queridos se reunieron para darle el último adiós. Posteriormente, el féretro fue trasladado a la comandancia municipal, donde se realizó el «último pase de lista», un acto simbólico en honor a su trayectoria.

El homenaje concluyó con el «toque de silencio», seguido del traslado del oficial Aristeo Gómez al panteón municipal de Tlaxco, donde fue sepultado.