Este 10 de mayo, cuando México celebra a millones de mujeres que son madres, hay tantas otras que sueñan con serlo. La ciencia nos recuerda que la maternidad no depende únicamente de la edad o del azar. Existe un equilibrio interno que rara vez se menciona y que resulta decisivo, la salud metabólica.

La salud metabólica se refiere al estado óptimo en el que el organismo regula la energía, las hormonas y los nutrientes, permitiendo que el cuerpo funcione en armonía. No se trata de cómo se ve el cuerpo, sino de cómo trabaja por dentro. Un metabolismo saludable reduce el riesgo de enfermedades crónicas y, al mismo tiempo, prepara al cuerpo para que la maternidad tenga mayores posibilidades de hacerse realidad.

La fertilidad está íntimamente ligada a este equilibrio. La actividad metabólica adecuada regula la producción hormonal, el almacenamiento y uso de la energía, así como la respuesta inflamatoria, todos ellos procesos esenciales para la ovulación y la concepción.

Cuando la salud metabólica se altera, aparecen la resistencia a la insulina, la inflamación crónica y la obesidad, condiciones que afectan directamente la calidad de los óvulos, la receptividad del endometrio y la capacidad de fecundación. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, en México más del 75% de los adultos mayores de 20 años viven con sobrepeso u obesidad, una de las prevalencias más altas del mundo, y las mujeres (41%) presentan mayor obesidad que los hombres (33%). Estos datos muestran que el entorno metabólico es un reto real para quienes buscan ser madres.

Cuando una mujer se encuentra en un tratamiento de fertilidad, mejorar la salud metabólica puede marcar una diferencia decisiva. No solo incrementa las posibilidades de que el tratamiento sea un éxito, sino también protege la salud de la madre y del futuro bebé. La intervención desde la nutrición clínica ha demostrado ser una herramienta poderosa: ayuda a modular la inflamación, mejorar la sensibilidad a la insulina y favorecer un endometrio más receptivo, creando un entorno más propicio para que la vida se inicie.

Estudios recientes del Instituto Ingenes confirman la magnitud de este impacto. Al trabajar en la salud metabólica, la tasa de implantación en tratamientos de fertilidad puede pasar del 13% al 67%, mientras que la tasa de embarazo clínico se eleva del 6% al 58%. Estas cifras no son solo números, representan historias de mujeres que, al mejorar su equilibrio interno, encontraron un camino más favorable hacia la maternidad. Atender la salud metabólica no garantiza eliminar las causas de infertilidad, pero sí transforma el entorno en el que actúan los tratamientos.

“La salud metabólica es como el suelo invisible que sostiene la vida. No elimina las causas médicas de la infertilidad, pero sí prepara mejor el cuerpo para que los tratamientos funcionen. Cuidar la glucosa, las hormonas y la energía interna es darle a la maternidad un terreno más fértil, más receptivo y más pleno. Vemos que la tasa de implantación en tratamientos de fertilidad se multiplica más de cuatro veces, mientras que la tasa de embarazo clínico se incrementa casi nueve veces, estos datos son señales de esperanza real para millones de mujeres que sueñan con ser madres y que encuentran en la ciencia un aliado para hacer posible ese deseo.” afirma la Dra. Yúvika Reyes Albarracín, especialista en Salud Metabólica y Longevidad en Instituto Ingenes.

En México, aunque la maternidad se vive cada vez más tarde y con menos hijos que en generaciones anteriores, el deseo de ser madre sigue presente en millones de mujeres. Y hoy, la ciencia nos recuerda que cuidar la salud metabólica es una manera de preparar al cuerpo para que ese sueño tenga mayores posibilidades de hacerse realidad. Este 10 de mayo, además de flores y abrazos, es momento de reconocer que detrás de cada celebración hay un futuro posible, el de mujeres que, con apoyo médico y equilibrio interno, buscan abrazar la maternidad en plenitud.

Sobre Instituto Ingenes
Desde hace dos décadas, Ingenes (Instituto de Fertilidad y Genética) ha brindado servicios de reproducción asistida de alta calidad y ofrece una amplia gama de servicios para ayudar a las familias a cumplir su más grande sueño, de tener un bebé en casa.

Ingenes de origen mexicano es el Instituto líder en fertilidad y genética con sede en México y en Estados Unidos. Además se destaca por tener la más alta tasa de éxito en América Latina, incluso con los casos más complejos de salud reproductiva.