El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, fijó una postura firme contra el influyentismo y los privilegios políticos al asegurar que en su administración no habrá protección, amparos ni beneficios especiales para familiares, allegados o actores con poder político que enfrenten procesos legales.


El mandatario estatal subrayó que cualquier persona que cometa un delito, incluso si comparte su apellido o mantiene vínculos con figuras públicas, deberá responder ante la justicia sin intervención del Poder Ejecutivo. Recalcó que será el Poder Judicial la única instancia encargada de determinar responsabilidades y emitir resoluciones conforme a la ley.


“Nadie puede escudarse en un apellido para evadir el peso de la ley”, sentenció Armenta, al dejar claro que los lazos familiares o políticos no representarán una ventaja ni un blindaje ante posibles delitos.


El gobernador afirmó que su gobierno se conducirá con estricto apego al Estado de Derecho, con el objetivo de garantizar procesos judiciales libres de presiones, intereses personales o favoritismos. Esta postura, dijo, forma parte de su compromiso con la transparencia, la legalidad y la rendición de cuentas ante la sociedad poblana.


Armenta destacó que la confianza ciudadana se fortalece cuando las instituciones actúan con imparcialidad y reiteró que su administración trabajará para consolidar un gobierno donde la ley se aplique de manera igualitaria para todas y todos.