En un ambiente de fe, gratitud y reconocimiento, la Arquidiócesis de Puebla celebró los 50 años de ministerio sacerdotal de su arzobispo, Mons. Víctor Sánchez Espinosa, durante una ceremonia que congregó a más de 41 obispos de distintas diócesis del país, cardenales, sacerdotes, religiosas y cientos de fieles católicos.
La celebración eucarística, realizada en el Seminario Palafoxiano, contó con la presencia del Nuncio Apostólico en México, Mons. Joseph Spiteri, representante del Papa en el país, quien acompañó al arzobispo poblano en este significativo aniversario de vida sacerdotal.
Víctor Sánchez Espinosa agradece 50 años de servicio a la Iglesia
Durante su mensaje, Mons. Víctor Sánchez Espinosa recordó su ordenación sacerdotal, celebrada el 6 de junio de 1976, y expresó su profunda gratitud por las cinco décadas dedicadas al servicio pastoral.
Ante la comunidad católica reunida, destacó que su camino sacerdotal ha estado acompañado por la providencia divina, así como por experiencias humanas que fortalecieron su vocación y compromiso con la Iglesia.
“Mis sentimientos son de alegría y agradecimiento. El Señor ha sido generoso conmigo y con todos nosotros”, expresó el arzobispo durante la ceremonia.
Asimismo, recordó a quienes marcaron su formación espiritual y humana, entre ellos familiares, formadores del seminario, sacerdotes y arzobispos con quienes compartió distintas etapas de su ministerio.
Llamado a las familias y a los jóvenes
En el marco de su Jubileo Sacerdotal, el líder de la Iglesia católica en Puebla hizo un llamado a las familias para continuar siendo espacios donde se fomente la fe y surjan nuevas vocaciones religiosas y sacerdotales.
También dirigió un mensaje a los jóvenes, invitándolos a reflexionar sobre su proyecto de vida y a escuchar el llamado de Dios en medio de los desafíos de la sociedad actual.
Señaló que la juventud enfrenta constantes distracciones y modelos de vida efímeros, por lo que exhortó a buscar ideales sólidos basados en el servicio, la fe y el compromiso con los demás.
Mensaje de esperanza ante los desafíos sociales
Durante la homilía, Sánchez Espinosa reflexionó sobre problemáticas que afectan a la sociedad mexicana, como la violencia, la división social y la pérdida de valores, y destacó la importancia de fortalecer la reconciliación, el diálogo y la cultura de la paz.
Subrayó que la esperanza debe mantenerse viva incluso en los momentos más complejos, al considerar que la fe representa una herramienta fundamental para reconstruir el tejido social.
Recuerda a sacerdotes fallecidos durante la pandemia
Uno de los momentos más emotivos de la celebración ocurrió cuando el arzobispo recordó a los sacerdotes de la Arquidiócesis de Puebla que fallecieron durante la pandemia de COVID-19.
Informó que 65 presbíteros de la Iglesia poblana perdieron la vida durante la emergencia sanitaria, por lo que pidió una oración especial en memoria de quienes dedicaron su vida al servicio de las comunidades católicas.
Episcopado mexicano respalda celebración en Puebla
La ceremonia reunió a importantes integrantes del episcopado nacional, entre ellos Mons. Ramón Castro Castro, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano; Mons.
Felipe Pozos Lorenzini, obispo de Ciudad Obregón; Mons. Eugenio Lira Rugarcía, obispo de Matamoros-Reynosa; y Mons. Dagoberto Sosa Arriaga, obispo de Tlapa, además de representantes de numerosas diócesis del país.
Al concluir la celebración, Mons. Víctor Sánchez Espinosa encomendó su ministerio a la Virgen de Guadalupe y a Nuestra Señora de Ocotlán, patrona de la Arquidiócesis de Puebla.
El Jubileo Sacerdotal de Oro se convirtió en un acto de unidad para la Iglesia mexicana y en un reconocimiento a la trayectoria de uno de los líderes religiosos más influyentes de Puebla, quien desde 2009 encabeza la arquidiócesis poblana.
