La inteligencia artificial generativa se ha convertido en una herramienta cada vez más presente en el ámbito académico y científico. Ante este escenario, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) abrió un espacio de análisis sobre sus aplicaciones, alcances y los dilemas éticos que plantea su incorporación a los procesos de investigación.

A través de la Dirección General de Bibliotecas, la BUAP realizó la conferencia “IA Generativa en la Investigación: herramientas, publicación y ética”, en la Unidad de Seminarios de Ciudad Universitaria, donde especialistas abordaron las posibilidades que ofrecen estas tecnologías para fortalecer la generación y difusión del conocimiento.

Durante el encuentro, Amira del Rayo Flores Urbina, vicerrectora de Investigación y Estudios de Posgrado de la BUAP, señaló que la discusión sobre inteligencia artificial no debe limitarse a identificar quién utiliza estas herramientas, sino que también debe considerar aspectos relacionados con su desarrollo y funcionamiento.

Entre los puntos planteados se encuentran el origen de los sistemas de inteligencia artificial, la forma en que se administran los datos utilizados para alimentarlos, la seguridad de los centros de cómputo donde son entrenados, así como la definición de las reglas que regulan su utilización y la distribución de los beneficios derivados de estas tecnologías.

La académica destacó así la importancia de replantear el uso de la IA generativa en la investigación, bajo criterios que permitan aprovechar sus capacidades sin dejar de lado la responsabilidad y la ética.

IA y el desafío de procesar grandes volúmenes de información

Durante la conferencia magistral, Carlos Manuel Estévez-Bretón, consultor global de Elsevier, expuso algunos de los desafíos que enfrenta actualmente la comunidad científica ante el crecimiento acelerado de la información disponible.

De acuerdo con lo presentado durante el encuentro, el conocimiento acumulado alcanza actualmente alrededor de 64.2 zettabytes, aunque se encuentra distribuido en diferentes espacios de almacenamiento. La exposición señaló que cerca de 4 por ciento se encuentra en internet, 90 por ciento en archivos y dispositivos, mientras que 6 por ciento corresponde a la denominada internet oscura.

Este crecimiento de información plantea nuevos retos para investigadores y académicos, particularmente en materia de búsqueda, selección y aprovechamiento de contenidos especializados.

Estévez-Bretón también identificó como desafíos de la investigación contemporánea la sobrecarga de información, las dificultades para realizar búsquedas eficientes y la colaboración limitada entre distintas disciplinas, debido a la existencia de grupos de conocimiento que operan de manera aislada.

En este contexto, la evolución de las herramientas de inteligencia artificial abre nuevas posibilidades para organizar, consultar y procesar información científica, aunque también obliga a establecer criterios claros sobre su utilización.

BUAP impulsa discusión sobre ética y uso responsable de IA

El encuentro organizado por la Dirección General de Bibliotecas permitió poner sobre la mesa la necesidad de acompañar el avance tecnológico con una reflexión sobre sus implicaciones para la investigación y la publicación académica.

La discusión sobre inteligencia artificial en universidades cobra especial relevancia ante el creciente uso de herramientas generativas para consultar información, analizar datos y apoyar distintos procesos relacionados con la producción científica.

A la inauguración asistieron José Jaime Vázquez López, vicerrector de Docencia de la BUAP; Juan Carlos Flores González, director de Educación Superior; y Laura Yáñez Salguero, account manager de Elsevier.