La llegada de Betssy Chávez Chino a México marcó, de acuerdo con la presidenta Claudia Sheinbaum, un punto de inflexión en la relación diplomática con Perú, luego de que el gobierno de ese país autorizara el salvoconducto que permitió a la exfuncionaria abandonar la Embajada de México en Lima.

Durante su conferencia de prensa, la mandataria explicó que Chávez, quien ocupó el cargo de presidenta del Consejo de Ministros durante la administración del expresidente peruano Pedro Castillo, había solicitado asilo político en la representación diplomática mexicana tras la crisis política que derivó en la salida del exmandatario.

Sheinbaum señaló que durante meses el gobierno peruano anterior se negó a conceder el documento necesario para que Chávez pudiera salir de territorio peruano, situación que prolongó el diferendo entre ambos países.

México mantuvo protección a Betssy Chávez

La presidenta recordó que, después de la ruptura de relaciones diplomáticas entre México y Perú, el gobierno mexicano mantuvo su postura de respetar los acuerdos internacionales relacionados con el derecho de asilo.

En ese contexto, México continuó brindando protección a Chávez dentro de su embajada en Lima, con respaldo de Brasil, mientras permanecía pendiente la autorización para su salida.

De acuerdo con Sheinbaum, el escenario cambió con la llegada de una nueva administración peruana, que estableció comunicación con el gobierno mexicano con la intención de resolver el caso y avanzar hacia la reconstrucción de los vínculos bilaterales.

Autorizan salvoconducto y Chávez viaja a México

Como resultado de ese acercamiento diplomático, las autoridades peruanas emitieron el salvoconducto que permitió la salida de Betssy Chávez de la embajada mexicana.

La exfuncionaria fue trasladada a México en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana, acompañada por personal de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Sheinbaum consideró relevante que la solución al caso ocurriera al mismo tiempo que ambos gobiernos avanzaron en el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas.

Sheinbaum mantiene postura sobre Pedro Castillo

Aunque celebró el nuevo acercamiento entre México y Perú, la presidenta reiteró que su gobierno mantiene su posición respecto a la situación jurídica de Pedro Castillo.

Sheinbaum sostuvo que considera injusta la detención del expresidente peruano y señaló que la postura de México sobre este tema no cambia pese a la decisión de retomar plenamente los vínculos diplomáticos con Perú.

La mandataria subrayó que la reanudación de la relación bilateral busca mantener abiertos los canales de comunicación, diálogo y cooperación entre ambas naciones.

México reafirma principios de política exterior

Finalmente, Sheinbaum aseguró que la política exterior de México continuará sustentándose en principios como el respeto a la soberanía, la autodeterminación de los pueblos, la no intervención y la solución pacífica de controversias.

También destacó que México mantendrá su disposición para brindar asistencia humanitaria cuando sea necesaria, al considerar que la protección de las personas y el respeto al derecho de asilo forman parte de los principios que guían la política exterior del país.