La conducción bajo los efectos del alcohol continúa siendo una de las principales causas de accidentes viales en la capital poblana. Entre julio y septiembre de 2025, un total de 14 personas fueron detenidas tras verse involucradas en percances automovilísticos relacionados con el consumo de bebidas alcohólicas, de acuerdo con registros oficiales consultados en la plataforma de Datos Abiertos.
La información revela que 12 de los incidentes correspondieron a choques entre vehículos, mientras que en dos casos los automóviles impactaron infraestructura urbana, como postes de alumbrado y mallas metálicas, lo que también generó afectaciones al equipamiento público.
Agosto, el mes con más incidentes por alcohol al volante.
El análisis por mes indica que agosto concentró el mayor número de detenciones, con seis casos registrados. En septiembre se documentaron cinco, mientras que julio presentó tres eventos, lo que refleja un incremento significativo durante el periodo vacacional y fines de semana prolongados.
Los accidentes se distribuyeron en zonas de alta afluencia vehicular, entre ellas San Francisco Totimehuacan, El Vergel, Ignacio Romero Vargas, el Centro Histórico y la zona de la Central de Abasto, puntos considerados estratégicos por su flujo constante de automóviles y transporte de carga.
Consecuencias legales y económicas para los infractores
Del total de personas detenidas, 12 fueron remitidas ante un Juez Cívico, mientras que dos casos fueron turnados al Ministerio Público, instancia que determina la responsabilidad penal cuando el hecho reviste mayor gravedad.
Conforme al Código Reglamentario Municipal, manejar en estado de ebriedad puede implicar multas que van de 2 a 10 Unidades de Medida de Actualización (UMA), lo que representa sanciones que oscilan desde poco más de 200 pesos hasta montos superiores a los 11 mil pesos, dependiendo de la falta cometida.
A estas sanciones se suman los costos por el arrastre del vehículo y su resguardo en el corralón municipal, lo que incrementa considerablemente el impacto económico para los conductores responsables.
En los casos donde el consumo de alcohol está directamente relacionado con un siniestro vial, la normativa vigente permite endurecer las sanciones, incluyendo arresto administrativo de hasta 36 horas, como medida para inhibir conductas de riesgo y proteger la seguridad vial.
