La Catedral de Puebla fue escenario de una de las celebraciones más importantes del calendario litúrgico católico con la conmemoración de la Solemnidad de Corpus Christi, que reunió a cientos de fieles, sacerdotes, seminaristas y representantes de distintas parroquias de la Arquidiócesis para reafirmar su fe en la presencia de Jesucristo en la Eucaristía.
Entre el repique de campanas, cantos religiosos y un ambiente de profunda devoción, los asistentes participaron en la ceremonia encabezada por el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, quien exhortó a la comunidad católica a fortalecer su vida espiritual mediante la participación activa en los sacramentos y la celebración eucarística.
Arzobispo destaca la importancia de la Eucaristía
Durante su mensaje, Sánchez Espinosa subrayó que la Eucaristía constituye el corazón de la vida cristiana y representa el alimento espiritual que fortalece la fe de los creyentes.
“El Señor se nos entrega a través de su Palabra y de su Cuerpo y Sangre. Ambas dimensiones forman parte de la Eucaristía y sostienen la vida espiritual de los fieles”, expresó el prelado ante los asistentes congregados en el recinto religioso.
Asimismo, recordó que la festividad del Cuerpo y la Sangre de Cristo forma parte de las celebraciones que suceden al tiempo de Pascua y permiten profundizar en los principales misterios de la fe católica.
Procesión de Corpus Christi recorre el Centro Histórico
Tras concluir la misa solemne, se llevó a cabo la tradicional procesión con el Santísimo Sacramento, una de las expresiones religiosas más representativas de esta fecha.
Los participantes recorrieron los alrededores de la Catedral de Puebla en un ambiente de oración, reflexión y recogimiento, elevando peticiones por la paz, las familias y el bienestar de la sociedad poblana.
La presencia de integrantes del Cabildo Catedralicio, religiosos, religiosas y laicos reflejó la unidad de la Iglesia poblana en torno a uno de los sacramentos más importantes de la tradición católica.
Una tradición con historia y arraigo en Puebla
La festividad de Corpus Christi fue instituida por la Iglesia Católica en el siglo XIII con el propósito de rendir homenaje al misterio de la Eucaristía, recordando la institución de este sacramento durante la Última Cena.
En Puebla, esta celebración posee además un importante valor histórico y cultural. Desde la época virreinal, las procesiones de Corpus Christi formaron parte de la vida religiosa de la ciudad, conservando tradiciones emblemáticas como las conocidas “mulitas”, figuras artesanales asociadas a antiguas leyendas de la fe popular.
Jornada de adoración para los fieles
Como parte de las actividades religiosas, el Santísimo Sacramento permanecerá expuesto durante el día para la adoración de los fieles, quienes continúan acudiendo a la Catedral para participar en momentos de oración personal y comunitaria.
Con esta celebración, la Arquidiócesis de Puebla reafirmó el significado de la Eucaristía como símbolo de unidad, esperanza y compromiso cristiano, manteniendo viva una tradición que forma parte del patrimonio espiritual y cultural de la capital poblana.
