Dos de los seis mantos acuíferos con los que cuenta el estado de Puebla presentan una condición de sobreexplotación, situación que representa un riesgo directo para la producción de alimentos y el desarrollo del campo poblano. Así lo informó la secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Ana Laura Altamirano, durante su comparecencia ante el Congreso del Estado.
Al responder a los cuestionamientos de legisladores integrantes de la comisión correspondiente, entre ellos la diputada del Partido Verde Ecologista, Guadalupe Vargas, la funcionaria estatal subrayó la necesidad de fortalecer las estrategias de captación y almacenamiento de agua en la entidad, ante el escenario de estrés hídrico que enfrentan algunas regiones.
Altamirano Pérez detalló que los acuíferos del Valle de Tecamachalco y Libres-Oriental son los que actualmente se encuentran en condiciones críticas debido a la sobreexplotación, mientras que los restantes corresponden a Atlixco-Izúcar de Matamoros, Valle de Puebla, Valle de Tehuacán e Ixcaquixtla.
“En Puebla contamos únicamente con seis acuíferos y dos de ellos ya están sobreexplotados. Es indispensable trabajar con una visión de largo plazo para seguir garantizando los alimentos de las familias poblanas en los próximos años”, enfatizó la titular de la dependencia.
Como parte de las acciones implementadas para enfrentar esta problemática, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural ha impulsado la instalación de 122 reservorios de agua en la región de la Mixteca poblana, lo que ha permitido a productores agrícolas almacenar el recurso hídrico y asegurar el riego de sus cultivos en temporadas críticas.
Puebla, entre los principales productores del país
Durante su intervención, la funcionaria también destacó los resultados alcanzados por el campo poblano en el último año. Señaló que la producción agroalimentaria del estado generó una derrama económica de aproximadamente 68 mil millones de pesos, lo que posicionó a Puebla en el décimo lugar nacional en producción de alimentos.
Asimismo, resaltó la erradicación del gusano barrenador en un 97 por ciento, logro que ha convertido a la entidad en un referente a nivel nacional en el combate a esta plaga, con beneficios directos para la sanidad y productividad del sector agropecuario.
