El caso de la desaparición del empresario Gabriel Batista, de 59 años, dio un giro impactante luego de que autoridades sudafricanas localizaran restos humanos en el interior de un cocodrilo del Nilo abatido durante las labores de búsqueda en el río Komati, una zona cercana al Parque Nacional Kruger.


Batista, propietario del hotel Border Country Inn, fue reportado como desaparecido el pasado 28 de abril, cuando su vehículo —una Ford Ranger— fue arrastrado por la corriente al intentar cruzar un puente inundado en Komatipoort, una región conocida por la presencia de fauna salvaje, incluidos cocodrilos.


Durante una semana, equipos de rescate desplegaron un operativo intensivo con apoyo de drones y helicópteros para ubicar al empresario. Fue el 2 de mayo cuando la policía localizó y abatió a un cocodrilo de aproximadamente 4.5 metros de largo y 500 kilogramos de peso, como parte de las acciones en la zona.


En la necropsia realizada dentro del Parque Nacional Kruger, especialistas encontraron restos humanos en el estómago del reptil, entre ellos dos brazos, parte de la caja torácica y tejido del pecho. Además, se identificó un anillo que podría pertenecer a la víctima, así como seis pares de zapatos que abren la posibilidad de otros casos similares en la zona.


Las autoridades confirmaron que se realizarán pruebas de ADN para determinar si los restos corresponden a Gabriel Batista, mientras continúan las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.


El caso ha generado conmoción en Sudáfrica, al evidenciar los riesgos de cruzar caminos inundados en regiones donde habita fauna peligrosa, especialmente durante temporadas de lluvias intensas.