Desde las primeras horas del amanecer, la ciudad de Puebla comenzó a cobrar vida con la llegada de familias enteras que buscaban asegurar un lugar privilegiado a lo largo de los 3.5 kilómetros del recorrido del tradicional desfile conmemorativo por el 168 aniversario de la Batalla del 5 de Mayo de 1862.


Con sillas, bancos improvisados, sombrillas y termos en mano, poblanas y poblanos salieron con un objetivo claro: no perderse uno de los eventos cívico-militares más representativos del país. Las banquetas se transformaron en puntos de encuentro donde convivieron generaciones completas; niños aún somnolientos, adultos organizando espacios y abuelos que compartían recuerdos de celebraciones pasadas.


El ambiente festivo se fue consolidando con la presencia de comerciantes que ofrecían aguas frescas, botanas y nieves para hacer frente al calor. Las sombrillas, desplegadas en distintos colores, dibujaron un mosaico que protegía a los asistentes de un sol que, conforme avanzaba la mañana, se intensificó.


Aunque algunos aprovecharon la alta afluencia para promocionar productos o su imagen en artículos utilitarios, la atención colectiva permaneció centrada en el desfile, verdadero protagonista de la jornada.


Fue con el retumbar de las bandas de guerra que inició el recorrido de los contingentes, desatando la emoción del público. A lo largo de las calles, las porras, aplausos y gritos de orgullo acompañaron cada paso, especialmente al ver desfilar a familiares y conocidos.


Pese a las altas temperaturas, la multitud permaneció firme. Ni el calor ni el cansancio lograron disminuir el entusiasmo; por el contrario, cada gesto de apoyo reforzaba el sentido de comunidad y pertenencia.


El desfile del 5 de Mayo en Puebla no solo conmemoró un hecho histórico, sino que reafirmó su significado como símbolo de identidad nacional. Calles llenas, voces vibrantes y un orgullo palpable definieron esta edición número 168, demostrando que esta tradición sigue más viva que nunca.


Al concluir la jornada, quedó claro que en Puebla el 5 de Mayo no es solo una fecha histórica: es una celebración que se vive intensamente desde el amanece