El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, expresó su confianza en que las remesas enviadas desde Estados Unidos hacia México, y particularmente hacia Puebla, no disminuirán pese al nuevo impuesto del 3.5 por ciento aprobado recientemente por la Cámara de Representantes de ese país.

Armenta aseguró que no ve riesgos de que los migrantes poblanos reduzcan el envío de dinero a sus familias, ya que históricamente han demostrado compromiso y solidaridad con sus seres queridos, incluso en momentos de crisis. “La gente sigue enviando dinero a sus familias”, declaró.

El mandatario recordó que durante la pandemia de COVID-19, a pesar de las condiciones económicas adversas, las remesas no solo se mantuvieron, sino que en muchos casos aumentaron. Por ello, consideró que el nuevo gravamen no afectará de manera significativa este flujo económico vital para muchas comunidades del estado.