Las detenciones de los alcaldes de Esperanza y Tepeyahualco por presuntos vínculos con el crimen organizado representan una señal de que los gobiernos federal y estatal están actuando contra la posible complicidad entre autoridades y grupos delictivos, consideró Luis Ernesto Derbez Bautista, rector de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP).

En entrevista, el académico respaldó la estrategia de seguridad impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, en coordinación con los gobiernos estatales, al considerar que las recientes acciones contra funcionarios municipales forman parte de una política para combatir la inseguridad y desarticular posibles redes de protección institucional.

Derbez Bautista sostuvo que el crecimiento que ha registrado la delincuencia organizada en México difícilmente habría alcanzado las dimensiones actuales sin algún grado de complicidad o encubrimiento por parte de autoridades de distintos niveles.

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“No podía la delincuencia organizada avanzar como había avanzado en México si no era con contubernio de autoridades municipales y, en muchos casos, también federales y estatales”, afirmó.

El rector de la UDLAP señaló que las investigaciones y detenciones de los presidentes municipales de Esperanza y Tepeyahualco, Puebla, envían un mensaje de firmeza, al mostrar que las autoridades están dispuestas a investigar y actuar contra funcionarios que pudieran estar relacionados con actividades delictivas.

Despidos en Volkswagen podrían aumentar

En otro tema, Luis Ernesto Derbez Bautista advirtió que la reestructuración global de Volkswagen representa un factor de riesgo para la economía de Puebla, particularmente ante la posibilidad de que continúen los recortes de personal en la planta ubicada en el estado.

El rector de la UDLAP explicó que una reducción en la plantilla laboral o en los niveles de producción de Volkswagen tendría un impacto que iría más allá de los trabajadores directamente contratados por la armadora.

De acuerdo con Derbez, los efectos podrían extenderse a empresas de autopartes, proveedores y otros negocios vinculados con la cadena productiva automotriz, generando un impacto multiplicador en la economía poblana.

Ante los recortes que ya se han registrado, estimados entre 300 y 400 despidos, el académico consideró que esta cifra todavía podría incrementarse como parte del proceso de reestructuración internacional de la empresa.

La situación mantiene la atención sobre el sector automotriz de Puebla, uno de los principales motores económicos del estado, debido a la relevancia que Volkswagen y su amplia red de proveedores tienen en la generación de empleos y actividad industrial.