El Gobierno de Puebla reconoció un grave rezago en el tratamiento de agua, luego de que el coordinador del Gabinete estatal, José Luis García Parra, informara que 74 de las 156 plantas de tratamiento instaladas presentan funcionamiento irregular, mientras que 82 están completamente abandonadas.
Durante la conferencia matutina, el funcionario explicó que esta situación evidencia las deficiencias en la infraestructura hídrica y los retos que enfrentan los municipios, especialmente en zonas rurales donde la falta de recursos, personal técnico y mantenimiento adecuado impide operar correctamente estas plantas.
García Parra detalló que, de los 217 municipios de Puebla, únicamente 27 cuentan con un sistema operador de agua, lo que dificulta las labores de saneamiento, potabilización y distribución eficiente del recurso. Esta carencia, afirmó, limita la capacidad del estado para garantizar el tratamiento adecuado del agua y mejorar la calidad de vida de la población.
Ante este panorama, el coordinador adelantó que la próxima semana se presentará la propuesta de inversión 2026, enfocada en la rehabilitación, modernización y reactivación de las plantas de tratamiento, así como en el fortalecimiento de las estructuras municipales responsables del manejo del agua.
El gobierno estatal busca con este plan revertir el abandono histórico de la infraestructura hídrica, mejorar los procesos de saneamiento y avanzar hacia un uso más sostenible del recurso en todo el territorio poblano.
