Puebla se consolidó como uno de los destinos turísticos más importantes de México durante la Semana Santa 2026, al registrar la llegada de más de 950 mil visitantes, lo que representó una derrama económica superior a los mil 43 millones de pesos.
De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Turístico, la entidad alcanzó una ocupación hotelera promedio superior al 75 por ciento, con picos de hasta el 95 por ciento en Pueblos Mágicos y zonas con alta vocación turística, reflejando el creciente interés de turistas nacionales e internacionales por las tradiciones y atractivos poblanos.
El turismo religioso fue uno de los principales motores de esta afluencia.
Entre los eventos más destacados se encuentra la Procesión de Viernes Santo en la capital poblana, considerada una de las más grandes de México y reconocida a nivel internacional por su magnitud en América Latina.
A esta celebración se sumaron otras expresiones de fe en distintos municipios, como la Procesión de los Engrillados en Atlixco, el Viacrucis Viviente en Zacatlán, así como las actividades religiosas en San Pedro Cholula, Tlatlauquitepec y Huejotzingo, que año con año atraen a miles de visitantes.
Estas tradiciones no solo fortalecen la identidad cultural del estado, sino que también impulsan la economía local y generan bienestar en las comunidades.
El Gobierno del Estado, encabezado por Alejandro Armenta Mier, reiteró su compromiso de seguir impulsando el turismo como eje de desarrollo, invitando a visitantes a descubrir Puebla como un destino lleno de historia, cultura y tradición.
