La Secretaría de Bienestar del estado informó que durante 2025 se concluyeron cerca de 5 mil obras comunitarias en las 27 microrregiones de Puebla, con una inversión superior a mil millones de pesos, recursos que fueron administrados directamente por las comunidades bajo un modelo de participación ciudadana.
La titular de la dependencia, Laura Artemisa García, detalló que los proyectos abarcaron rubros prioritarios como urbanización, drenaje, recuperación de espacios públicos y mejoramiento de infraestructura social, definidos a partir de las necesidades planteadas por la propia población.
“Lo más relevante es que los recursos fueron manejados por las y los poblanos, con el objetivo de que rindieran al máximo y se destinaran a lo que realmente se necesita en cada región”, explicó la funcionaria, al subrayar que este esquema fortalece la transparencia y la corresponsabilidad social.
2026: más recursos para combatir la marginación y fortalecer la productividad
De cara a 2026, la Secretaría de Bienestar anunció una bolsa inicial de mil 500 millones de pesos para continuar con el programa de obra comunitaria, con un enfoque prioritario en zonas de alta marginación y pobreza. La estrategia, afirmó García, no solo busca atender rezagos inmediatos, sino también impulsar el desarrollo productivo regional.
Entre los ejes que se reforzarán destacan el turismo comunitario, el deporte y la atención a niñas, niños y jóvenes mediante instituciones educativas, con el propósito de generar oportunidades sostenibles y fortalecer el tejido social.
“Queremos que la obra comunitaria no se limite a resolver problemas urgentes, sino que también fortalezca las actividades económicas y sociales de cada región”, señaló.
Presencia en todo el estado
La Secretaría de Bienestar aseguró que el programa continuará llegando a todas las regiones del estado a través de su red de delegadas y delegados, garantizando que los proyectos respondan a las prioridades locales y mantengan el enfoque social que ha caracterizado al esquema.
Con esta inversión y el modelo de participación ciudadana, Puebla consolida una política pública orientada a reducir brechas de desigualdad, mejorar la infraestructura básica y promover el desarrollo comunitario en todo el territorio estatal.
