Aunque la economía nacional enfrenta un panorama incierto, el estado de Puebla ha logrado mantener la estabilidad en los precios del sector alimentario, destacó el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) Puebla, Carlos Sosa Spínola.
El líder empresarial reconoció que las acciones coordinadas entre los gobiernos estatal y federal han permitido contener el incremento de precios en productos básicos, especialmente proteínas, lo que ha evitado un impacto directo en el poder adquisitivo de las familias poblanas.
“El esfuerzo conjunto ha permitido evitar un golpe al bolsillo de las familias. En materia alimentaria, la situación permanece bajo control”, subrayó Sosa Spínola.
Sin embargo, los indicadores macroeconómicos del primer semestre de 2025 muestran un panorama mixto. De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía y el INEGI, la inversión extranjera directa (IED) en Puebla cayó 62%, pasando de 1,291 millones de dólares en 2024 a solo 491 millones en lo que va del año, debido principalmente a las nuevas políticas arancelarias nacionales.
Asimismo, las exportaciones poblanas registraron una disminución del 19% durante el segundo trimestre, con un valor de 4,047 millones de dólares, lo que colocó al estado en la posición número 12 del ranking nacional, encabezado por Chihuahua.
A pesar de estos retrocesos, el empleo formal mostró una tendencia positiva durante los primeros seis meses del año, lo que representa un signo alentador para el mercado laboral.
Sosa Spínola también advirtió sobre los posibles efectos de las nuevas normativas en materia de combustibles, que podrían aumentar los costos logísticos y afectar a la industria en general.
Por otro lado, el viaje del gobernador Alejandro Armenta a Alemania ha generado expectativas de nuevas inversiones europeas, especialmente en el sector industrial poblano, donde actualmente el 36% de la economía estatal depende del sector secundario. Dentro de este, la industria automotriz y de autopartes representa el 50% de la producción, mientras que la industria alimentaria concentra el 70% de la actividad industrial.
Con este panorama, Puebla enfrenta retos en materia de inversión y comercio exterior, pero mantiene una base sólida en el sector alimentario, que continúa siendo un pilar de estabilidad económica y social.
