Puebla se prepara para celebrar el Día de la Candelaria con misas y bendiciones en distintos templos
La Arquidiócesis de Puebla dio a conocer el programa de actividades religiosas que se realizarán este 2 de febrero en la capital, una de las tradiciones más representativas de la fe y cultura poblana.
Con motivo del Día de la Candelaria, cientos de fieles poblanos se congregarán este lunes 2 de febrero en diversos templos de la ciudad de Puebla para participar en misas, bendiciones y actos litúrgicos organizados por la Arquidiócesis de Puebla, una celebración que mantiene viva una de las tradiciones religiosas más arraigadas en la entidad.
De acuerdo con la agenda oficial, la Catedral de Puebla ofrecerá celebraciones eucarísticas a lo largo del día en los horarios de 8:00, 9:00, 12:00, 13:00, 18:00 y 19:00 horas, permitiendo a los asistentes acudir en distintos momentos para cumplir con esta significativa fecha del calendario católico.
Por su parte, el Templo de la Candelaria, ubicado en el barrio de Xonaca, contará con un programa especial que iniciará desde temprana hora. A las 7:00 de la mañana se llevará a cabo el rezo del Santo Rosario, seguido de la primera misa a las 8:00 horas. A las 9:00 horas, los fieles podrán disfrutar de las tradicionales mañanitas acompañadas de mariachi. Las celebraciones eucarísticas continuarán a las 10:00 y 12:00 horas, y por la tarde a las 16:30, 18:00 y 19:30 horas. Además, a las 13:30 horas se presentarán rondallas como parte del ambiente festivo. En cada una de las celebraciones se realizará la bendición de imágenes, una de las prácticas más simbólicas de esta festividad.
En tanto, la Parroquia de Nuestra Señora de la Candelaria, ubicada en la colonia Roma, también se sumará a la conmemoración con mañanitas a las 7:00 de la mañana, y misas programadas a las 8:00 horas, 13:00 horas y 19:00 horas.
Las autoridades eclesiásticas reiteraron la invitación a la comunidad a participar de manera respetuosa y ordenada en estas actividades, destacando que el Día de la Candelaria en Puebla representa no solo un acto de fe, sino una expresión viva de identidad, tradición y convivencia social.
