La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que no se aplicará el impuesto del 8 por ciento a los videojuegos violentos contemplado en la Ley de Ingresos 2026, el cual formaba parte del Paquete Económico presentado para el próximo año.
Durante la “Mañanera del Pueblo”, la mandataria explicó que la propuesta fue descartada debido a la dificultad para definir y distinguir qué títulos podrían considerarse violentos, lo que haría inviable su correcta aplicación.
“Es muy difícil distinguir entre un videojuego que tiene violencia y uno que no. Entonces, ¿cómo le vas a poner un impuesto?”, señaló Sheinbaum.
¿En qué consistía el impuesto a los videojuegos?
La iniciativa planteaba un gravamen adicional del 8 por ciento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para videojuegos digitales y físicos, a partir del 1 de enero de 2026.
De acuerdo con el proyecto, el impuesto se aplicaría únicamente a títulos clasificados como “videojuegos violentos extremos o para adultos”; sin embargo, no existía un criterio claro ni una definición oficial para establecer dicha clasificación, lo que generó dudas sobre su implementación.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que, en lugar de imponer nuevos impuestos, su gobierno reforzará campañas dirigidas a jóvenes y adolescentes, enfocadas en la promoción de la paz y la prevención de adicciones.
La eliminación del impuesto fue bien recibida por gamers en redes sociales, quienes habían manifestado preocupación por el impacto económico y la falta de claridad en los criterios de clasificación.
Con esta decisión, el Gobierno de México descartó cualquier aumento fiscal al consumo de videojuegos para 2026, priorizando estrategias preventivas y educativas sobre medidas recaudatorias.
