La Arquidiócesis de Puebla anunció una serie de celebraciones litúrgicas para conmemorar dos fechas significativas en la vida del arzobispo de Puebla, monseñor Víctor Sánchez Espinosa, quien el próximo 21 de mayo cumplirá 76 años de vida y el 6 de junio celebrará 50 años de ordenación sacerdotal.


A través de un mensaje dirigido a la feligresía, sacerdotes, religiosas, autoridades y medios de comunicación, el propio arzobispo convocó a la comunidad católica a sumarse a las eucaristías programadas los días 14 y 15 de junio en el Seminario Palafoxiano, como un acto de acción de gracias por su vida, vocación y ministerio pastoral.


“Estas celebraciones son una ocasión providencial para agradecer a Dios el camino recorrido y el servicio prestado a nuestra Iglesia particular, guiada con cercanía, prudencia y testimonio evangélico”, expresó monseñor Sánchez Espinosa.


La primera celebración eucarística se llevará a cabo el domingo 14 de junio a las 12:00 horas y estará dedicada especialmente a las familias de la arquidiócesis. En tanto, el lunes 15 de junio, también al mediodía, se celebrará una misa solemne con la participación de obispos, sacerdotes, religiosas y movimientos laicales.


De acuerdo con la Arquidiócesis, se espera la asistencia de alrededor de 40 obispos de distintas regiones del país, entre ellos tres cardenales: Carlos Aguiar Retes, arzobispo primado de México; Roberto I, cardenal emérito; y Francisco Robles Ortega, arzobispo de Guadalajara.
Por su parte, el obispo auxiliar de Puebla, monseñor Francisco Javier Martínez Castillo, exhortó a la comunidad a unirse en oración por el arzobispo, subrayando su medio siglo de ministerio caracterizado por la cercanía con las comunidades y su presencia pastoral incluso en contextos marcados por la inseguridad y la violencia.


Durante su mensaje, monseñor Víctor Sánchez Espinosa reiteró la importancia de la educación y la familia como pilares sociales, así como el acompañamiento pastoral a campesinos, pueblos indígenas y comunidades rurales, donde —dijo— las fiestas patronales continúan siendo un espacio fundamental para preservar la fe y la identidad comunitaria.


Finalmente, el arzobispo agradeció el trabajo de los medios de comunicación, destacando su papel en la construcción de una sociedad más justa, especialmente en tiempos difíciles, y recordó la relevancia de comunicar con verdad, dignidad y responsabilidad, en sintonía con el llamado del Santo Padre.