El Arzobispo de Puebla expresó su enérgica condena al ataque perpetrado contra la Catedral de Puebla, luego de que durante la madrugada del 24 de enero de 2026 se registrara un incendio provocado en una de las puertas del recinto, considerado uno de los principales símbolos religiosos, históricos y culturales del estado.
De acuerdo con información difundida por la Arquidiócesis de Puebla, los hechos ocurrieron alrededor de las 02:00 horas, cuando dos personas ingresaron de manera irregular al atrio del templo desde el lado del Zócalo y prendieron fuego a una de las puertas del inmueble, generando alarma entre autoridades y ciudadanía.
En un mensaje dirigido a la comunidad católica, el Arzobispo subrayó que la Catedral de Puebla no solo es un espacio de culto, sino también un lugar sagrado de encuentro y oración, además de un patrimonio cultural de valor universal. En este sentido, calificó como inadmisible cualquier acto de violencia que atente contra un bien que pertenece no solo a la Iglesia, sino a toda la sociedad.
Gracias a la rápida intervención de elementos de Protección Civil, Bomberos y corporaciones de seguridad, el incendio fue controlado oportunamente, evitando que las llamas se propagaran al interior del templo y causaran daños mayores a su estructura histórica.
El Arzobispo agradeció públicamente la pronta respuesta de las autoridades estatales y municipales, al tiempo que reiteró el llamado de la Iglesia a fomentar la paz, el respeto y la reconciliación, como pilares fundamentales para la reconstrucción del tejido social.
En el marco del Jubileo de la Esperanza, el prelado destacó el significado simbólico de las puertas de la Catedral, las cuales representan la misericordia divina, la acogida y la unión de los fieles. Señaló que cada uno de estos accesos tiene un profundo valor espiritual y un vínculo especial con la identidad de la comunidad poblana.
Asimismo, recordó que la Catedral es un legado histórico que se remonta a generaciones pasadas, impulsado desde la época del noveno obispo de Puebla, don Juan de Palafox y Mendoza, por lo que debe ser preservada con el máximo respeto y responsabilidad.
Finalmente, el Arzobispo desmintió versiones difundidas en redes sociales sobre un presunto cambio de lajas por adoquines, aclarando que los trabajos de restauración y mantenimiento se realizan con los permisos correspondientes del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) e incluyen mejoras al sistema de drenaje, sin afectar el valor histórico del inmueble.

