Con el propósito de fomentar el reciclaje tecnológico y fortalecer la educación de niñas y niños, la regidora María Esther Ortiz presentó la campaña “Un celular por la educación”, una estrategia que busca transformar teléfonos celulares en desuso en recursos destinados a materiales escolares y libros para estudiantes poblanos.
La iniciativa, que forma parte del programa “Recicla y Educa”, estará activa durante los meses de junio, julio y agosto, periodo en el que la ciudadanía podrá donar dispositivos móviles que ya no utilice para contribuir a una causa social con impacto educativo.
¿Dónde donar celulares en Puebla?
Las personas interesadas en participar podrán entregar sus equipos en la Sala de Regidores, ubicada en Avenida 4 Oriente número 11, Centro Histórico de Puebla, punto habilitado para la recepción de los aparatos electrónicos.
De acuerdo con la regidora, este proyecto busca generar un doble beneficio: reducir la cantidad de residuos tecnológicos que terminan en desuso y, al mismo tiempo, canalizar recursos para apoyar la formación académica de estudiantes de sectores vulnerables.
Primeros apoyos llegan a estudiantes poblanos
Como resultado de las acciones iniciales de la campaña, autoridades municipales realizaron la entrega de 250 libretas a 60 estudiantes de la colonia San José Mayorazgo, beneficiando directamente a familias que requieren apoyo para la continuidad de la educación de sus hijos.
María Esther Ortiz destacó que este esfuerzo forma parte de una estrategia permanente orientada a promover la responsabilidad ambiental y la solidaridad social, demostrando que los dispositivos electrónicos pueden tener una segunda vida con impacto positivo en la comunidad.
Invitan a la ciudadanía a sumarse
El gobierno municipal hizo un llamado a las y los poblanos para participar en esta campaña de reciclaje, señalando que cada celular donado puede contribuir a generar más materiales educativos y oportunidades de aprendizaje para estudiantes.
La iniciativa busca consolidarse como un modelo de colaboración ciudadana en el que la tecnología en desuso se convierta en una herramienta para impulsar la educación y el desarrollo de la niñez poblana.
