Edgar Camacho Jaimes, presbítero y maestro de las celebraciones litúrgicas de Catedral y Rector del Santuario Guadalupano recordó que el miércoles de ceniza marca el inicio de la cuaresma, periodo dónde se enfatiza la oración, reflexión y conciencia sobre las necesidades de nuestros hermanos y compartir con los más necesitados, es una oportunidad para mejorar con Dios y con los demás previo a la Pascua o resurrección de Jesús.
Desde el templo de Guadalupe en la Colonia Volcanes, el sacerdote explicó el proceso de elaboración de la ceniza empleada el próximo miércoles 2 de marzo.
Mostró que esta resulta de la incineración de palmas, imágenes y misales que don donados por creyentes o conservados en los templos.
Agregó que durante las oraciones dominicales no se canta el Gloria y el Aleluya, mismas que se retomarán en la celebración de la Pascua.
También recordó que los templos se visten de morado para recordar la solemnidad de la fecha.
