Las cenas navideñas son sinónimo de convivencia, tradición y platillos especiales. Sin embargo, también representan un reto para quienes buscan mantener hábitos alimentarios saludables. Para lograr un equilibrio entre disfrute y bienestar, especialistas en nutrición de la Universidad Iberoamericana Puebla compartieron cinco consejos clave que permiten celebrar sin excesos ni culpas.
La Lic. Angélica Rojas Malpica, asistente ejecutiva de la Clínica de Nutrición de la IBERO Puebla, y la Lic. Arlet Flores Cruz, estudiante de la Maestría en Nutrición Clínica, coincidieron en que la clave está en la consciencia alimentaria: disfrutar cada alimento en porciones adecuadas y entender que un solo día no define el esfuerzo de todo un año.
Moderación inteligente, el primer paso.
El primer consejo es servir porciones adecuadas de cada platillo. Probar un poco de todo —desde ensaladas y pastas hasta guisados tradicionales— permite disfrutar los sabores y el cariño con el que fueron preparados, sin caer en excesos.
Equilibrar el plato con más verduras
Las especialistas recomiendan dar prioridad a las verduras, aprovechando opciones de temporada como la ensalada de betabel con zanahoria y cacahuates, o versiones más saludables de clásicos navideños, como la ensalada de manzana preparada con yogur griego natural para reducir el consumo de azúcar.
Atención especial a las bebidas
Refrescos y bebidas alcohólicas pueden aportar grandes cantidades de calorías en poco tiempo. Para moderar su consumo, se sugiere alternar una copa de vino con un vaso de agua o elegir opciones tradicionales como el ponche, preferentemente sin azúcar añadida.
Comer despacio y con atención plena
Tomarse el tiempo para comer, disfrutar la conversación y estar presente durante la cena ayuda a reconocer las señales de saciedad del cuerpo. Comer lentamente reduce el consumo impulsivo y favorece una relación más sana con los alimentos, sin juicios ni castigos.
No ayunar para “compensar”
Finalmente, las especialistas advirtieron que evitar alimentos durante el día para compensar la cena puede ser contraproducente. Llegar con demasiada hambre aumenta el riesgo de atracones. Lo ideal es mantener un desayuno ligero y colaciones balanceadas, como yogur con fruta y granola.
Las expertas recordaron que la Navidad es una época para compartir y disfrutar. Escuchar al cuerpo, tomar decisiones conscientes y evitar restricciones extremas permite vivir las celebraciones con bienestar y sin culpa, priorizando la salud sin dejar de lado la convivencia.
