La noche de este jueves falleció María de Jesús Mundo, una mujer de 79 años cuya historia conmovió a Puebla y a todo México. Durante tres años vivió en la Central de Autobuses de Puebla (CAPU), esperando reencontrarse con su hija, quien nunca llegó.
El deceso ocurrió en la sala de espera de la terminal, donde testigos alertaron a las autoridades al notar que María de Jesús ya no respondía. A pesar del pronto arribo de servicios de emergencia, fue confirmada sin signos vitales. Hasta el momento, las causas de muerte no han sido oficialmente determinadas, aunque versiones preliminares apuntan a causas naturales.
María de Jesús fue desalojada de su vivienda en la Unidad Habitacional San Andrés, en el municipio de Tehuacán, y desde entonces decidió permanecer en la CAPU con la esperanza de que alguno de sus tres hijos la recogiera. Se cree que su hija, a quien más esperaba, habría fallecido en Estados Unidos mientras buscaba una mejor calidad de vida.
A lo largo de estos años, sobrevivió gracias a donaciones de comida, agua y ropa por parte de ciudadanos solidarios. Aunque el Sistema Estatal DIF y DIF Municipal logró tener contacto con ella en algún momento, nunca aceptó ser trasladada a un albergue, aferrada a la idea de que su familia volvería.
Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del estado acordonaron la zona en espera de las diligencias correspondientes y el levantamiento del cuerpo por parte la Fiscalía del Estado.
La historia de María de Jesús Mundo deja una profunda reflexión sobre el abandono de personas mayores y la urgencia de fortalecer las redes de apoyo social para adultos mayores en situación de vulnerabilidad.
