Durante un encuentro con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, en la región del Ixtapopo, el mandatario poblano resaltó el papel que desempeñan estas montañas en la conservación de los ecosistemas y en la generación de recursos naturales indispensables para millones de personas.
Armenta agradeció la presencia de la presidenta y de integrantes de su gabinete, entre ellos representantes de las secretarías de Agricultura, Medio Ambiente y Bienestar, así como de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Marina (Semar).
El gobernador subrayó que el Iztaccíhuatl y el Popocatépetl no sólo forman parte del paisaje de Puebla, sino que constituyen auténticos guardianes de la memoria histórica y cultural de la entidad.
Asimismo, destacó que estas montañas representan una parte esencial del patrimonio natural del estado, junto con otros importantes sistemas montañosos como La Malinche, el Citlaltépetl y la Sierra Negra.
Reconocen labor de quienes protegen los bosques
En este contexto, Alejandro Armenta reconoció el trabajo de las mujeres y hombres que participan en el cuidado y conservación de los bosques, al considerar que su labor es fundamental para preservar los recursos naturales y garantizar el bienestar de las comunidades.
El mandatario hizo énfasis en la responsabilidad compartida de proteger estos ecosistemas, debido a que de ellos dependen millones de personas y diversas comunidades que aprovechan sus recursos naturales.
La conservación de los bosques vinculados al Iztaccíhuatl y el Popocatépetl resulta estratégica para Puebla, particularmente por su relación con la disponibilidad de agua, la biodiversidad y el equilibrio ambiental de amplias regiones.
Volcanes, símbolos de la identidad poblana
Armenta sostuvo que el Iztaccíhuatl y el Popocatépetl trascienden su condición de formaciones volcánicas, pues también son símbolos de la grandeza nacional y referentes de la identidad histórica de Puebla.
La presencia de ambos volcanes ha marcado la historia, cultura y tradiciones de las comunidades asentadas en su entorno, convirtiéndolos en elementos representativos del patrimonio natural y cultural de México.
El encuentro en la región del Ixtapopo puso nuevamente en el centro la necesidad de fortalecer las acciones para proteger los bosques y ecosistemas que rodean a estas montañas, consideradas piezas clave para la conservación ambiental y el bienestar de las futuras generaciones.
