En un paso histórico hacia la modernización de los sistemas de identificación, México ha comenzado oficialmente la implementación de la CURP biométrica, un documento que incorpora datos corporales únicos como huellas dactilares, escaneo de iris, fotografía digital y firma electrónica.
La nueva Clave Única de Registro de Población (CURP) biométrica entró en vigor este jueves, convirtiéndose en un documento oficial válido para trámites tanto públicos como privados. Su objetivo principal es reforzar la seguridad, autenticidad y protección de la identidad ciudadana.
🔍 ¿Qué cambia con la CURP biométrica?
A diferencia del formato tradicional, esta versión digital y física será administrada por la Secretaría de Gobernación a través de una plataforma centralizada. La reforma al Artículo 91 Bis de la Ley General de Población establece que el documento incluirá elementos biométricos irrepetibles, lo que lo convierte en una herramienta más robusta contra el robo de identidad y la falsificación.
¿Es obligatoria?
Aunque la medida fue publicada en el Diario Oficial de la Federación y aprobada por la Cámara de Diputados, la Secretaría de Gobernación ha aclarado que su adopción no será forzosa en esta primera etapa. Se prevé una transición gradual, en la que la CURP tradicional coexistirá con la nueva versión biométrica.
Reacciones y expectativas
Expertos en seguridad digital y derechos civiles han celebrado el avance tecnológico, aunque también han llamado a garantizar la protección de los datos personales. Organismos como el RENAPO y la SEGOB aseguran que el sistema cuenta con protocolos de seguridad avanzados y que se respetarán los derechos de los ciudadanos.
