La ciudad de Puebla se prepara para recibir a cerca de 190 mil asistentes durante la Procesión de Viernes Santo 2026, considerada una de las manifestaciones religiosas más importantes de América Latina. En esta edición, los organizadores anunciaron medidas innovadoras para fortalecer la inclusión, destacando la creación de una “calle del silencio”.
El espacio, informado por el padre Sergio Valdivia Bermúdez, estará ubicado sobre Avenida Reforma, entre la 7 y 9 Norte-Sur, y estará diseñado para personas con discapacidad o con sensibilidad al ruido, con el objetivo de que puedan vivir esta tradición en condiciones más accesibles y seguras.
Tradición religiosa con alta participación
La procesión partirá a las 12:00 horas desde la Catedral de Puebla, recorriendo las principales calles del Centro Histórico. Este evento reúne a miles de fieles en torno a imágenes de gran arraigo religioso, entre las que destacan el Señor de las Maravillas, Jesús Nazareno, la Virgen de los Dolores, la Virgen de la Soledad, el Señor de las Tres Caídas, Jesús de la Divina Misericordia, el Santo Niño Doctor y el Cristo de la Expiación, que encabeza el recorrido, mencionó Carlos Martínez Cruz presidente del Comité Organizador.
Impacto turístico en Puebla durante Semana Santa
El titular de la Secretaría de Economía y Turismo municipal, Jaime Raúl Oropeza Casas, informó que se espera la llegada de aproximadamente 80 mil turistas, lo que impulsará la actividad económica en la capital poblana.
Para ello, se han reforzado las estrategias de promoción mediante la distribución de folletos en hoteles y restaurantes, así como campañas en redes sociales y plataformas oficiales.
Además, los visitantes podrán disfrutar de recorridos culturales, visitas a templos y eventos nocturnos, ampliando la oferta turística durante Semana Santa.
Operativo de seguridad para garantizar tranquilidad
En materia de seguridad, el secretario de Gobernación municipal, Francisco Rodríguez Álvarez, señaló que se desplegará un operativo conjunto con autoridades de los tres niveles de gobierno. Este incluirá patrullas, ambulancias y brigadas de atención, con el objetivo de salvaguardar la integridad de los asistentes.
Con estas acciones, Puebla no solo reafirma su relevancia como destino religioso, sino que también avanza hacia una celebración más incluyente y accesible, consolidando la Procesión de Viernes Santo como un evento de gran impacto social, cultural y turístico.
