Con el arranque de la temporada de otoño y la proximidad del Día de Muertos, el estado de Puebla se prepara para recibir a miles de visitantes con una estrategia que combina tradición, cultura y gastronomía. El protagonista de esta iniciativa es el Mole de Caderas, uno de los platillos más emblemáticos de la cocina poblana, cuya temporada se ha convertido en un motor clave para la reactivación económica y el fortalecimiento del turismo local.
De acuerdo con Jaime Oropeza Casas, titular de la Secretaría de Economía y Turismo, se estima que la temporada dejará una derrama económica superior a los 60 millones de pesos en la capital poblana. Solo en la ciudad se proyecta la venta de más de 75 mil platillos de este tradicional guiso, mientras que a nivel estatal la cifra podría superar los 100 mil platillos servidos en restaurantes, fondas y mercados.
Oropeza destacó que los precios del Mole de Caderas pueden variar dependiendo del establecimiento, pero subrayó que el objetivo es mantener la calidad de los ingredientes —provenientes del campo poblano— y preservar la receta original, considerada un símbolo del patrimonio culinario regional.
Además del impulso gastronómico, el gobierno municipal y estatal han puesto en marcha una campaña conjunta de promoción turística, enfocada especialmente en la Zona Metropolitana del Valle de México, una de las principales fuentes de visitantes hacia Puebla.
Como parte de la oferta cultural, la ciudad presentará una amplia agenda de actividades que incluye Noches de Museos, el Corredor de Ofrendas y dos festivales temáticos —uno estatal y otro municipal— con conciertos, activaciones artísticas en el Centro Histórico y diversas sorpresas que serán anunciadas próximamente.
Los primeros resultados son alentadores. En lo que va del año, Puebla ha recibido más de 45 mil turistas, superando las cifras del mismo periodo de 2024. También se reporta un incremento en la ocupación hotelera, que pasó del 57.75% al 59%, con 67 mil habitaciones adicionales ocupadas respecto al año anterior.
Con esta combinación de gastronomía, tradición y cultura, Puebla consolida su posición como uno de los destinos turísticos más atractivos del país durante la temporada de otoño, apostando por sus raíces para fortalecer su economía y proyectar su identidad ante el mundo.
