El Ayuntamiento de Puebla afina los candados legales que regirán la concesión de los paraderos de autobús, con el fin de evitar penalizaciones económicas en caso de que la empresa encargada incumpla con sus obligaciones. El presidente municipal, Pepe Chedraui Budib, adelantó que el contrato incluirá cláusulas que permitan cancelar la concesión sin generar costos extraordinarios para el municipio.
El edil explicó que esta revisión detallada ha retrasado la aprobación del título de concesión en el Congreso del Estado. Señaló que se han sostenido mesas de trabajo con legisladores locales, entre ellos el presidente del Poder Legislativo, Pavel Gaspar Ramírez, así como con la presidenta de la Comisión de Hacienda, Lupita Vargas Vargas, para revisar los términos jurídicos y financieros del proyecto.
Debido a que el análisis continúa, la propuesta no será presentada en la sesión del Pleno programada para el 15 de enero. Chedraui indicó que uno de los principales puntos en discusión es la forma en que se aplicarán sanciones a la empresa que resulte ganadora de la licitación en caso de incumplimiento.
El alcalde negó que el aplazamiento responda a motivos políticos y aseguró que la intención es no repetir esquemas heredados de administraciones anteriores, donde concesiones de largo plazo resultaban prácticamente intocables aun cuando los contratistas fallaban.
Aunque el aval legislativo aún no se concreta, el gobierno municipal ya realiza ejercicios internos para definir un esquema de sanciones más estricto. Chedraui explicó que este proceso simula el funcionamiento del consejo que normalmente se integra para regular este tipo de concesiones.
Finalmente, subrayó que la meta es proteger las finanzas públicas y garantizar que, si la empresa concesionaria no cumple, pueda ser reemplazada sin que ello represente un gasto millonario para Puebla.
