La comunidad de Santiago Tetla, perteneciente al municipio de Huaquechula, Puebla, celebró 166 años de devoción al Señor de Esquipulas, una tradición religiosa que cada cuarto viernes de Cuaresma reúne a cientos de fieles que acuden al Templo de Santiago Apóstol para venerar al llamado Cristo Negro.
Esta festividad se ha consolidado como una de las expresiones de fe más significativas de la región, donde habitantes y peregrinos participan en actividades litúrgicas, procesiones y actos de agradecimiento por los favores atribuidos a la sagrada imagen.
Una tradición que nació en 1860
De acuerdo con el cronista municipal de Huaquechula, Silverio Reyes Sarmiento, la historia de esta devoción se remonta a 1860. Un lienzo histórico resguardado en el templo relata que el Señor de Esquipulas se manifestó al señor Trinidad Santos, expresando su deseo de permanecer en la comunidad.
A partir de ese momento, la veneración hacia la imagen creció entre los habitantes y visitantes. Incluso, existen registros de que en 1867 el obispo de Chilapa, Guerrero, otorgó indulgencias a quienes acudieran a venerarla, hecho documentado por el presbítero José María Pérez y Cazares.
El origen del Cristo Negro de Esquipulas
La devoción al Señor de Esquipulas tiene su origen en la famosa imagen del Cristo Negro de Esquipulas, venerada en la Basílica del Señor de Esquipulas, en Guatemala, una de las advocaciones más extendidas de Cristo en América Latina.
Existen diversas teorías sobre el color oscuro de la imagen. Una de las más aceptadas señala que la escultura, tallada originalmente en madera clara, se fue oscureciendo con el paso del tiempo debido al humo de las velas, el incienso y la oxidación de los materiales.
Otra interpretación simbólica sugiere que el color negro representa la cercanía de Cristo con los pueblos indígenas y mestizos de América, lo que fortaleció su arraigo en diversas comunidades.
Peregrinaciones que llegan desde varios estados
Durante la celebración en Santiago Tetla, participan más de 20 hermandades religiosas provenientes de Puebla, Morelos, Tlaxcala y el Estado de México.
Muchos fieles realizan peregrinaciones a pie o en bicicleta como muestra de fe y agradecimiento por los milagros atribuidos al Cristo Negro.
El programa religioso incluye oraciones de vísperas, mañanitas, procesiones y misas solemnes, además de la colocación de milagritos y exvotos que simbolizan los favores recibidos por los devotos.
Una fiesta que también impulsa la tradición y la gastronomía
Además de su significado religioso, la celebración se ha convertido en una de las ferias más concurridas de la zona, donde visitantes pueden disfrutar de la gastronomía tradicional poblana, como tortas de camarón, palanquetas, dulces típicos y nieves artesanales.
Entre rezos, música, peregrinaciones y sabores regionales, la fiesta patronal del Señor de Esquipulas en Santiago Tetla continúa fortaleciendo la identidad cultural y religiosa de Huaquechula, manteniendo viva una tradición con más de un siglo y medio de historia.
