La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, dejó claro que su administración mantendrá una política de cero impunidad y cero corrupción, especialmente frente a cualquier vínculo entre funcionarios públicos y organizaciones criminales, al advertir que el Estado no permitirá la repetición de esquemas de complicidad como los registrados en el pasado.


Durante la conferencia matutina realizada en Puebla, la mandataria subrayó que su gobierno no protegerá ni solapará a servidores públicos, integrantes de fuerzas de seguridad o civiles que mantengan nexos con la delincuencia organizada. “No queremos más estructuras infiltradas en el Estado”, afirmó, al insistir en que cualquier indicio de colusión deberá ser investigado y sancionado conforme a la ley.


Sheinbaum Pardo enfatizó que la política federal en materia de seguridad obliga a denunciar, investigar, detener y someter a proceso judicial a quienes participen en actos de corrupción o colaboren con grupos delictivos, garantizando el debido proceso, pero sin excepciones ni privilegios.


La presidenta explicó que esta directriz forma parte de una estrategia nacional enfocada en desarticular redes criminales desde el interior de las instituciones, fenómeno que el gobierno federal identifica como uno de los principales factores que alimentan la violencia en distintas regiones del país.


El mensaje se dio en el contexto de las investigaciones en Puebla tras la detención de cuatro policías municipales, señalados por presuntamente colaborar con el grupo delictivo conocido como La Barredora. De acuerdo con autoridades federales, este caso se integra a la estrategia para impedir la infiltración del crimen organizado en corporaciones de seguridad locales y estatales.


Sheinbaum Pardo destacó que la coordinación entre los tres niveles de gobierno incluye el intercambio de inteligencia, la depuración de corporaciones policiacas, el seguimiento puntual a denuncias y la ejecución de operativos conjuntos, además de una comunicación permanente con las fiscalías estatales para avanzar en los procesos judiciales.


La presidenta puntualizó que, si bien la estrategia de seguridad contempla acciones sociales y preventivas, la limpieza institucional y la eliminación de la protección política a delincuentes son condiciones indispensables para reducir la violencia en el país.


En el mismo acto, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, adelantó que se prevén más órdenes de aprehensión contra policías municipales de Puebla presuntamente vinculados con actividades delictivas.

Asimismo, reconoció la colaboración del gobierno municipal encabezado por José Chedraui Budib para el desarrollo de las investigaciones.