Ante la sobrepoblación que enfrentan algunos centros penitenciarios estatales, el gobierno federal prepara un esquema para ampliar la infraestructura carcelaria y, al mismo tiempo, revisar la situación jurídica de personas que permanecen detenidas por delitos menores o sin sentencia.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que actualmente se encuentran en planeación alrededor de seis nuevos centros de detención, cuya construcción se realizaría en coordinación con los gobiernos de las entidades que presentan mayores problemas de saturación.
Aunque el proyecto aún no cuenta con un presupuesto definido, la mandataria señaló que los nuevos espacios serían diseñados bajo una visión distinta a la de los penales construidos anteriormente, con énfasis en la reinserción social y el trato humanitario de las personas privadas de la libertad.
Como parte de la estrategia, también se analiza la posibilidad de agilizar la liberación de personas que enfrentan acusaciones por delitos menores, como robo, así como de quienes llevan varios años detenidos sin recibir una sentencia.
Sheinbaum explicó que la Consejería Jurídica y la Secretaría de Gobernación trabajan en la revisión de estos casos y analizan posibles modificaciones legales que permitan acelerar los procesos judiciales cuando sea procedente.
La presidenta detalló que el problema de saturación se presenta principalmente en los sistemas penitenciarios estatales, mientras que los centros federales mantienen todavía un margen de capacidad.
De acuerdo con la información expuesta, los penales federales operan aproximadamente al 80 por ciento de su capacidad, por lo que existe un 20 por ciento disponible. Sin embargo, aclaró que el traslado de personas de cárceles estatales a instalaciones federales está sujeto a las normas y leyes vigentes.
El plan contempla iniciar con seis entidades y avanzar de manera coordinada con los gobiernos estatales para ampliar la capacidad penitenciaria y mejorar las condiciones de quienes permanecen privados de la libertad.
