Académicos de la Licenciatura en Relaciones Internacionales de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) advirtieron que la escalada del conflicto en Medio Oriente podría generar efectos económicos indirectos para México, particularmente por el aumento en los precios internacionales del petróleo y el gas.
Durante un análisis ante medios, el Dr. Herminio Sánchez de la Barquera Arroyo explicó que el reciente ataque de Israel y Estados Unidos contra Irán profundiza la inestabilidad regional y refleja una etapa de “ruptura” en el orden internacional.
El especialista señaló que uno de los puntos más sensibles es el Estrecho de Hormuz, paso estratégico por el que transita una proporción significativa del comercio mundial de crudo. De registrarse un bloqueo o mayores ataques en la zona, el impacto en los mercados energéticos sería inmediato, como ocurrió en 2009, cuando tensiones similares provocaron un incremento cercano al 20% en el precio del petróleo.
En el caso de México, detalló, el riesgo no radica en el suministro directo desde Medio Oriente, sino en la alta dependencia energética respecto a Estados Unidos, país del que importa más de la mitad del gas natural y gasolinas que consume. Un alza en los precios del crudo de referencia estadounidense se trasladaría rápidamente a los costos internos.
Sánchez de la Barquera también advirtió que, aunque el objetivo declarado es frenar la capacidad nuclear iraní —considerada por Israel como un asunto de seguridad existencial—, los intentos de cambio de régimen impulsados desde el exterior suelen generar más inestabilidad que soluciones duraderas.
Finalmente, apuntó que la limitada reacción de potencias como Rusia y China confirma un reacomodo en la dinámica geopolítica global, mientras la región permanece en un escenario de alta incertidumbre económica y política.
