El Gobierno de Puebla prepara un operativo de vigilancia reforzado en la autopista México-Puebla, con recorridos terrestres y aéreos para detectar y evitar la apertura de nuevos accesos irregulares que puedan ser aprovechados por grupos delictivos.


El secretario de Seguridad Pública, vicealmirante Francisco Sánchez González, informó que se realizará un barrido en distintos puntos de la autopista México-Puebla, además de intensificar los patrullajes aéreos en la zona.


El objetivo, explicó, es impedir que la delincuencia habilite nuevos caminos o accesos clandestinos que faciliten el robo de vehículos y mercancía en uno de los principales corredores carreteros del país.


Ampliarán cámaras de videovigilancia hacia Río Frío


Sánchez González también adelantó que la segunda etapa de instalación de cámaras de videovigilancia en la autopista México-Puebla comenzará entre finales de octubre y principios de noviembre.


Esta fase contempla el tramo comprendido entre Puebla y Río Frío, con lo que se ampliará la cobertura tecnológica para fortalecer la vigilancia y capacidad de reacción ante hechos delictivos.


El funcionario señaló que la primera etapa, correspondiente al trayecto de Puebla a Esperanza, ya se encuentra cubierta.


De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública, la estrategia busca contribuir a una reducción superior al 90 por ciento en el robo de carga y vehículos, mediante la combinación de videovigilancia, operativos coordinados con la Guardia Nacional y patrullajes aéreos.


Las acciones forman parte del reforzamiento de la seguridad en la autopista México-Puebla, particularmente en los puntos identificados como susceptibles de ser utilizados para actividades delictivas.