El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, confirmó que Javier N., presidente auxiliar de San Lucas Atoyatenco, habría sido identificado como autor intelectual del asesinato del periodista y abogado Josué Martínez, ocurrido en San Martín Texmelucan.
Durante sus declaraciones, el mandatario estatal señaló que las autoridades realizaron una investigación de varias semanas antes de proceder contra el señalado, con el objetivo de evitar una detención sustentada únicamente en sospechas.
“Se hizo la investigación y se detuvo al delincuente, no hay impunidad”, afirmó Armenta Mier, al destacar que el caso fue investigado durante casi un mes antes de que se obtuvieran elementos suficientes para avanzar contra el presunto responsable.
El gobernador sostuvo que las evidencias recabadas durante las indagatorias son contundentes y que ahora corresponde a la Fiscalía General del Estado de Puebla continuar con el proceso para determinar las responsabilidades legales.
“Se demostró y las evidencias están más que claras, sigue el debido proceso en la Fiscalía”, declaró.
Javier N. fue detenido por presunto cohecho
Javier N. fue detenido el pasado 18 de julio, inicialmente señalado por el delito de cohecho, luego de que presuntamente intentara sobornar a agentes ministeriales que participaban en las investigaciones relacionadas con el homicidio.
De acuerdo con la información proporcionada, el presidente auxiliar habría ofrecido dinero y propiedades a los agentes para intentar evitar que las indagatorias avanzaran en su contra.
Posteriormente fue puesto a disposición de un juez, quien determinó que permaneciera en prisión mientras continúa su proceso legal.
Asesinato de Josué Martínez
Josué Martínez, quien se desempeñaba como abogado y periodista, fue asesinado en las inmediaciones de su domicilio en San Martín Texmelucan, en julio pasado.
El crimen ocurrió frente a uno de sus hijos. Antes del ataque, el comunicador había denunciado públicamente haber recibido amenazas de muerte.
El caso generó preocupación entre el gremio periodístico y organizaciones de defensa de la libertad de expresión, mientras las autoridades avanzaban en las investigaciones para esclarecer el homicidio.
Con la identificación de un presunto autor intelectual, el proceso continuará bajo la responsabilidad de la Fiscalía General del Estado, donde deberán determinarse las responsabilidades correspondientes conforme al debido proceso.
