El Ayuntamiento de Puebla proyecta un presupuesto de 7 mil 470 millones de pesos para 2026, en el que se dará prioridad a la seguridad pública y no contempla la creación de nuevos impuestos. La propuesta fue avalada por la Comisión de Patrimonio y Hacienda Pública y será enviada al Cabildo para su análisis, antes de turnarse al Congreso del Estado para su validación final.
No habrá nuevos impuestos, pero sí ajustes
De acuerdo con el tesorero municipal, Héctor González Cobián, el paquete económico plantea una actualización del 4% en tarifas vigentes y la reducción en 30 conceptos fiscales, lo que permitirá simplificar la carga tributaria para los contribuyentes.
Asimismo, se contempla una disminución en el gasto corriente para destinar mayores recursos a áreas estratégicas como la seguridad ciudadana y programas de beneficio social.
Origen de los recursos
El presupuesto municipal se financiará principalmente con aportaciones federales, que representarán el 70% del total, mientras que el 30% provendrá de ingresos propios, entre ellos el impuesto predial y el cobro por servicios de limpia.
En el desglose, destacan:
- 3,173 millones de pesos en participaciones federales (42.5%)
- 1,655 millones de pesos del Fondo de Fortalecimiento Municipal (FORTAMUN) (22%)
- 440 millones de pesos del Fondo de Infraestructura Social Municipal (FAISMUN)
- 654 millones de pesos en derechos municipales, principalmente por recolección de basura (8.8%)
Revisión de proyectos de obra pública
El tesorero municipal detalló que continúan las reuniones con el Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) para definir qué proyectos de infraestructura se priorizarán en 2026, con la posibilidad de realizar ajustes de acuerdo con las necesidades de la ciudad.
Próximos pasos
El proyecto deberá entregarse al Congreso de Puebla antes del 15 de noviembre, junto con los presupuestos de los 217 municipios del estado y el del propio Gobierno estatal.
Con este plan financiero, el Ayuntamiento busca garantizar un manejo eficiente de los recursos, reforzar la seguridad y mantener un equilibrio fiscal sin imponer nuevas cargas tributarias a los ciudadanos.
