Una familia poblana denunció presunta negligencia médica en la clínica Nueva Esperanza, ubicada en la colonia Guadalupe Hidalgo, luego de la muerte de un recién nacido que, según relatan, no recibió la atención médica adecuada. El caso ya es investigado por la Fiscalía General del Estado (FGE) y derivó en la suspensión temporal del sanatorio por parte de la Secretaría de Salud de Puebla.
Cesárea programada terminó en tragedia
La madre ingresó al hospital el pasado 1 de octubre para una cesárea programada. El parto se desarrolló sin complicaciones, pero apenas hora y media después de nacer, el bebé presentó dificultad respiratoria y cianosis, síntomas que habrían sido ignorados por el personal médico, de acuerdo con la tía del menor, Blanca Lilia.
Los familiares aseguran que la clínica no contaba con equipo especializado para atender la emergencia. Denunciaron que improvisaron una incubadora con una cama térmica y usaron materiales inadecuados, como bolsas y guantes de látex para intentar una sonda gástrica. Incluso, señalaron que una de las enfermeras no tenía estudios concluidos.
Ambulancia tardía y presuntas irregularidades en documentos
Horas después, el personal indicó que el bebé debía ser trasladado a otro hospital, pero pidieron a los familiares conseguir la ambulancia por su cuenta. Cuando la unidad especializada llegó, los paramédicos confirmaron que el menor ya había muerto hacía al menos 30 minutos, lo que generó sospechas de encubrimiento.
Marco Antonio Meza, tío del recién nacido, acusó que la clínica intentó entregar un acta de defunción falsa, en la que se asentaba que el bebé había muerto en su domicilio y por muerte de cuna, lo cual fue rechazado por la madre.
Protesta y exigencia de justicia
El 3 de octubre, la familia bloqueó por cerca de media hora la avenida 11 Sur, a la altura del Periférico Ecológico, para exigir justicia y dar a conocer el caso. Más tarde, personal del Servicio Médico Forense (Semefo) realizó el levantamiento del cuerpo en la propia clínica.
Hasta el momento, el cadáver del menor no ha sido entregado a los familiares, lo que incrementa su preocupación sobre el manejo del caso.
Autoridades investigan el caso
Tras la presión social, la Secretaría de Salud estatal confirmó la suspensión de la clínica Nueva Esperanza mientras se llevan a cabo las investigaciones correspondientes. En tanto, la Fiscalía abrió una carpeta para determinar posibles responsabilidades por negligencia médica, falsificación de documentos y omisiones en la atención.
La familia Meza exige justicia y que se sancione a los responsables que, por acción u omisión, habrían contribuido a la muerte del recién nacido en Puebla.
