Se define el trabajo a distancia o teletrabajo como “el desarrollo de una actividad remunerada, para la que se utiliza, como herramienta básica de trabajo, las tecnologías de la información y de las telecomunicaciones y en el que no existe una presencia permanente ni en el lugar físico de trabajo de la empresa que ofrece los bienes o servicios ni en la empresa que demanda tales bienes y servicios.

De acuerdo con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), el teletrabajo sirve para desarrollar tareas imprescindibles que no puedan desarrollarse en el centro físico habitual. Es una modalidad especial implementada en la actualidad como una medida ante la epidemia del coronavirus

No obstante, debe ser realizada y planeada por trabajadores y patrones tomado en cuenta las tareas que pueden realizarse en casa y el personal con la capacidad para realizarlas, o los arreglos que deben realizarse en los domicilios para hacer viable que el trabajo resulte exitoso.

Dentro de otros aspectos, la STPS recomienda establecer espacios y hábitos de trabajo, así como definir un lugar adecuado para trabajar en casa, el cual debe incluir:

-Un espacio o habitación donde sea fácil concentrarse, de preferencia alejado de las áreas de convivencia y lejos del televisor.

-Disponer de mobiliario adecuado, teléfono y tecnología necesaria
-Un nivel de seguridad similar al requerido en la oficina.
-Una conexión a internet.
-Tener control sobre la temperatura, la luz y el sonido.

De acuerdo con The Competititve Intelligence Unit (The CIU), empresa consultora especializada en mercados de telecomunicaciones y radiodifusión, las empresas que se encuentran realizando teletrabajo, tienen beneficios en su operación. Por ejemplo, al erradicarse el tiempo de traslado al espacio laboral se generan importantes ganancias en productividad.

De acuerdo con investigaciones de The CIU 20.4% de una totalidad de 4 millones 750 mil unidades económicas del país del sector privado y paraestatal, han usado la conectividad en sus procesos productivos, siendo las pequeñas (11-50 empleados), las medianas (51-250 empleados) y las grandes (251 y más empleados) las más intensivas con una proporción superior a 80% de la totalidad potencian la productividad, basadas en el uso crecientemente intensivo del Internet.

Las microempresas (0-10 empleados), son las que podrían enfrentar más dificultades de continuar con su operación ante la imposibilidad de conectarse con sus clientes durante el aislamiento provocado por el coronavirus, al ser sólo 17.1% las que cuentan con conexión a Internet.

Llegó para quedarse

Para algunos expertos del sector la llamada “nueva normalidad” ha traído una reestructuración de los entornos laborales y posiblemente nuevas modalidades de trabajo a distancia que permanecerán aun después de que se reanuden las actividades no esenciales.

De acuerdo con la encuesta realizada por la empresa PricewaterhouseCoopers México (PwC) en junio de 2020 a 60 líderes empresariales en México, 82% de los directores financieros apostará por la flexibilidad laboral (por ejemplo horario y trabajo remoto) cuando se decrete el regreso a los centros de trabajo, aunque solo lo aplicarán en los puestos que así lo permitan. Incluso 64% tiene pensado hacer del trabajo remoto una opción permanente.

Por su parte, resultados de la encuesta Nueva Normalidad, nuevas formas de trabajo aplicada por la misma empresa en julio de 2020, antes de la aplicación de las medidas de distanciamiento social debido al COVID-19, 46% de los encuestados no practicaba el trabajo remoto. Sin embargo, la pandemia obligó a las empresas a implementarlo de manera imprevista, ya que fue la única forma de seguir realizando las labores de oficina.

A pesar de que las condiciones no fueron idóneas, los beneficios, aparentemente, han sido latentes, pues 97% de los encuestados quiere que el trabajo a distancia se mantenga de forma permanente.

La ergonomía y el trabajo a distancia

Ahora que te estas adaptando a la “nueva normalidad” y que muchas empresas están considerando mantenerla de manera permanente ¿cómo va la readaptación del espacio en tu hogar? ¿cómo vas con el dolor de espalda?

Existen varios aspectos como los malos hábitos posturales, desequilibrios musculares, dolores de espalda, entre otros que afectan a la vida cotidiana de las personas y que pueden ser evitarse y aliviarse mediante una higiene postural y ergonomía correcta.

La higiene postural es un conjunto de recomendaciones y actitudes encaminadas a mantener una alineación de todo el cuerpo con el fin de evitar posibles lesiones. Su principal objetivo es aprender una serie de normas y hábitos para ayudar a proteger la espalda a la hora de realizar actividades de la vida cotidiana.

Ahora bien, de acuerdo con la Sociedad de Ergonomistas de México A. C., la ergonomía tiene por objeto adaptar el trabajo a las capacidades y posibilidades del ser humano de ahí que todos los elementos de trabajo ergonómicos se diseñan teniendo en cuenta quiénes van a utilizarlos.

Existen diferentes productos en el mercado que tienen la leyenda de “ergonómicamente diseñados, lo que significa que ha sido diseñado considerando la relación entre el ser humano y su entorno para reducir la fatiga y las lesiones producidas por las actividades cotidianas.

Es por eso que para mantener una postura adecuada o ergonómica enfrente de la computadora o laptop debes contar con el espacio, el mobiliario y equipamiento informático adecuado o lo mejor adaptado posible que te permita evitar problemas musculares, lumbalgias, tendinitis o dolores de espalda, como lo muestra la siguiente imagen: