La industria automotriz poblana atraviesa uno de sus periodos más desafiantes en los últimos años, aunque sin registrar afectaciones graves que comprometan su operación o estabilidad, aseguró Carlos Sosa Spínola, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) Puebla.

De acuerdo con el líder empresarial, el sector automotriz —considerado uno de los pilares económicos del estado— mantiene su actividad pese a un entorno de incertidumbre, pero requiere ajustes normativos y administrativos para garantizar su competitividad y atraer nuevas inversiones.

Sosa Spínola planteó la necesidad de simplificar trámites, fortalecer la coordinación entre los sectores industrial y comercial, y ampliar los incentivos a proyectos emergentes. Asimismo, propuso establecer límites regulatorios a los municipios, con el fin de brindar certeza jurídica y estabilidad a las empresas instaladas en la entidad.

“El sector automotriz sigue siendo un motor de desarrollo para Puebla, pero es indispensable generar condiciones más competitivas que impulsen la llegada de nuevas inversiones”, subrayó el dirigente.

Seguridad: un reto persistente para el sector industrial

El presidente de Canacintra reconoció que la seguridad continúa siendo una de las principales preocupaciones del sector. Recordó que el pasado viernes, en el municipio de Amozoc, un autobús de transporte de personal fue atacado a balazos durante un intento de asalto, incidente que dejó varias personas lesionadas.

En respuesta, se han reforzado las acciones preventivas en los parques industriales del estado, incluyendo mejoras en alumbrado público, pavimentación y mantenimiento de vialidades, con el objetivo de proteger a trabajadores y empresas.

Sosa Spínola advirtió además que el robo al transporte de carga sigue representando un desafío significativo, ya que entre Puebla y la Ciudad de México se concentra el 70 % de los delitos carreteros del país, es decir, siete de cada diez casos a nivel nacional.

Un sector en transformación

Pese a las dificultades, la industria automotriz poblana mantiene su papel clave dentro de la economía estatal. Con más de 150 empresas proveedoras y miles de empleos directos, el sector se prepara para una etapa de modernización y adaptación tecnológica, orientada a la producción de vehículos eléctricos y sustentables.