Alejandro Rocha Laureano, excomandante de la Policía Judicial de Puebla, recuperó su libertad luego de permanecer siete años en prisión, pese a que la sentencia que le fue impuesta era de cinco años. La liberación fue ordenada por un juez de control de Quintana Roo, así lo confirmó su abogado, José Luis Téllez.
El exfuncionario fue señalado por su presunta participación en la detención arbitraria y tortura de la periodista y defensora de derechos humanos Lydia Cacho, ocurridas en diciembre de 2005. La resolución judicial determinó que Rocha Laureano había cumplido en exceso la pena impuesta, por lo que ordenó su liberación.
El excomandante fue detenido en diciembre de 2018 en la ciudad de Puebla por agentes de la entonces Procuraduría General de la República (PGR), a través de la Agencia de Investigación Criminal. En ese momento, todavía se desempeñaba como agente activo de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla.
De acuerdo con la información difundida tras su captura, Rocha Laureano era señalado por coordinar el operativo para trasladar a Cacho de Cancún a Puebla. Además, se le atribuyó haber enviado a agentes subordinados para relevar a los policías que inicialmente estaban a cargo de la periodista.
Con su liberación, Rocha Laureano deja la prisión mientras otros de los principales señalados por las agresiones contra la periodista continúan privados de la libertad. Entre ellos se encuentra el exgobernador priista de Puebla, Mario Marín Torres, quien permanece recluido en el penal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México.
A mediados de año se informó que Marín había obtenido un amparo relacionado con la modificación de sus medidas cautelares por motivos de salud. Sin embargo, hasta el momento continúa privado de la libertad.
Los hechos ocurrieron en diciembre de 2005, cuando Lydia Cacho fue detenida en Cancún, Quintana Roo, y trasladada a Puebla, donde denunció haber sido torturada por policías. La detención ocurrió después de la publicación de su libro Los demonios del Edén, en el que documentó una red de explotación sexual infantil relacionada con empresarios y personajes de la política, entre ellos Kamel Nacif y Jean Succar Kuri.
Por este caso, Mario Marín fue detenido en febrero de 2021, señalado por ordenar la detención y tortura de la periodista. También fue aprehendido Hugo Adolfo Karam Beltrán, exdirector de la Policía Judicial de Puebla, por su presunta participación en los hechos.
