El proyecto contempla instalaciones en seis estados del país. García Harfuch también reportó traslados de personas privadas de la libertad y una disminución del 35% en los incidentes dentro de los penales.

El Gobierno de México fortalecerá la infraestructura penitenciaria con la construcción de seis nuevos centros de reclusión que tendrán capacidad para albergar a 18 mil 480 personas privadas de la libertad, informó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.

Durante la conferencia Mañanera del Pueblo, el funcionario explicó que las nuevas instalaciones se construirán en Chiapas, Nayarit, Veracruz, Estado de México, Sonora y Sinaloa, como parte de las medidas para atender la sobrepoblación en los centros penitenciarios y mejorar las condiciones de seguridad.

Sinaloa será la primera entidad donde comenzarán las obras, con un complejo que tendrá capacidad para 2 mil 600 personas. El anuncio forma parte de una estrategia que busca ampliar los espacios disponibles y fortalecer el control de las instalaciones penitenciarias.

Refuerzan vigilancia y control en los penales

En su balance sobre el sistema penitenciario, García Harfuch informó que los códigos de emergencia registraron una disminución del 35 por ciento. También reportó una reducción del mismo porcentaje en los incidentes ocurridos al interior de los centros de reclusión.

El secretario detalló que se han realizado más de 10 mil revisiones en diferentes penales, en las que fueron asegurados diversos artículos ilegales.

Asimismo, indicó que 3 mil 275 personas privadas de la libertad fueron trasladadas entre distintos centros penitenciarios. En Sinaloa se efectuaron nueve operativos que permitieron el traslado de 636 internos a otras instalaciones.

Como parte de estas acciones, también se incrementó el estado de fuerza en el centro penitenciario de Mazatlán, con el propósito de reforzar la vigilancia y mantener el control dentro del complejo.

Sheinbaum explica la necesidad de ampliar la capacidad carcelaria

La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el incremento de las detenciones durante la actual administración ha generado una mayor presión sobre la capacidad de los centros penitenciarios, especialmente los que están bajo responsabilidad de los gobiernos estatales.

Ante esta situación, explicó que el Gobierno federal determinó apoyar a las entidades mediante la construcción de nuevas instalaciones, con el objetivo de responder a las necesidades de reclusión.

La mandataria precisó que los nuevos centros no serán operados por empresas privadas, a diferencia del modelo aplicado durante el gobierno de Felipe Calderón.

También destacó que su administración contempla una mayor construcción y ampliación de centros educativos que de instalaciones penitenciarias.

Con estas medidas, el Gobierno federal busca ampliar la infraestructura carcelaria, reforzar los mecanismos de vigilancia y atender los desafíos derivados del crecimiento de la población penitenciaria en el país.