Integrantes del colectivo Enfermos Renales y Trasplantados de Puebla se manifestaron este jueves frente al Hospital General de Zona No. 20 San José del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para exigir el suministro inmediato de medicamentos inmunosupresores, al denunciar que el desabasto se ha prolongado por más de cuatro meses y pone en peligro la vida de cientos de pacientes.
Con pancartas y consignas, los inconformes marcharon desde el Parque de San José hasta la entrada principal del hospital, donde solicitaron una mesa de diálogo con autoridades del nosocomio para exponer la problemática que, aseguran, afecta a alrededor de 900 pacientes trasplantados.
La presidenta del colectivo, Beatriz Rodríguez, explicó que el medicamento con mayor escasez es el Tacrolimus, indispensable para evitar el rechazo de órganos trasplantados. Indicó que su costo oscila entre 3 mil y 8 mil pesos por caja, dependiendo del laboratorio, y que cada paciente requiere en promedio una o dos cajas al mes.
«Exigimos que se agilicen las compras para garantizar el abasto de medicamentos, que se reduzcan los tiempos de espera para las consultas y que cesen las cancelaciones de cirugías por falta de recursos», expresó la representante de la organización.
Rodríguez advirtió que la falta de tratamientos y la suspensión de procedimientos médicos tienen consecuencias directas sobre la salud de los pacientes, quienes en muchos casos no cuentan con recursos para adquirir los medicamentos por cuenta propia.
Durante una reunión con personal del hospital, los manifestantes fueron informados de que únicamente llegaron alrededor de 290 piezas del medicamento, cantidad que consideran insuficiente para cubrir la demanda existente, por lo que insistieron en que se restablezca el suministro de manera permanente.
Por su parte, Jessica Mendieta Cruz, paciente originaria de Tlaxcala, lamentó que quienes esperaron durante años un trasplante ahora enfrenten el riesgo de perder el órgano debido a la falta del tratamiento.
Señaló que conseguir una donación de riñón representa un proceso largo y complejo, por lo que consideró inadmisible que la escasez de medicamentos comprometa el éxito de los trasplantes realizados.
Los integrantes del colectivo advirtieron que continuarán con las movilizaciones hasta que el IMSS garantice el abastecimiento de los medicamentos y ningún paciente vea comprometida su salud por la falta de tratamiento.
