El Ayuntamiento de Puebla anunció un ambicioso fortalecimiento de su estrategia de seguridad pública para 2026, basado en el uso de tecnología de última generación y la ampliación de su fuerza policial. La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) informó que este año se instalarán más de 2 mil cámaras de videovigilancia con inteligencia artificial, como parte de un sistema orientado a mejorar la prevención del delito y la capacidad de respuesta.
El titular de la dependencia, Félix Pallares Miranda, detalló que los nuevos dispositivos cuentan con herramientas de reconocimiento facial y análisis de patrones, lo que permitirá automatizar procesos de monitoreo y optimizar la vigilancia en zonas de alta afluencia. En una primera etapa, las cámaras se colocarán en comercios y puntos estratégicos de la capital, con la posibilidad de ampliar la cobertura conforme a la disponibilidad presupuestal.
Tecnología aplicada a la prevención del delito
De acuerdo con la SSC, el uso de inteligencia artificial permitirá detectar comportamientos inusuales y generar alertas en tiempo real, reduciendo la dependencia de la supervisión manual y mejorando la toma de decisiones operativas. Este modelo busca fortalecer la seguridad urbana, incrementar la capacidad de respuesta ante incidentes y disuadir conductas delictivas en espacios públicos y corredores comerciales.
Más policías para un mayor despliegue territorial
De forma paralela a la modernización tecnológica, el municipio avanza en el fortalecimiento de su capital humano. Actualmente, la corporación cuenta con 2 mil 415 elementos operativos y 298 administrativos. Para este año, la academia policial proyecta la graduación de 360 nuevos agentes, una cifra que casi triplica a los 113 egresados en 2025.
Estos nuevos elementos se integrarán al despliegue territorial, con el objetivo de ampliar la cobertura de vigilancia en colonias, juntas auxiliares y zonas con mayor incidencia delictiva.
Seguridad con enfoque integral
Con la combinación de videovigilancia inteligente y mayor presencia policial, la administración municipal apunta a construir un modelo de seguridad más eficiente, preventivo y cercano a la ciudadanía. La estrategia busca no solo atender emergencias, sino también anticipar riesgos y consolidar un entorno urbano más seguro para habitantes, comerciantes y visitantes.
