Mientras miles de familias enfrentan dificultades para acceder a una alimentación adecuada, en el estado se desperdician diariamente cerca de 1,500 toneladas de alimentos, una cifra que refleja la magnitud del problema alimentario y ambiental que enfrenta la entidad.


Así lo informó José Miguel Rojas Vértiz Bermúdez, director general del Banco de Alimentos de Puebla, quien advirtió que el desperdicio de comida continúa siendo uno de los principales retos para combatir el hambre y la inseguridad alimentaria en la región.

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El representante de la organización explicó que, aunque el Banco de Alimentos realiza importantes esfuerzos de recuperación y distribución de productos, actualmente logra rescatar alrededor de 1,600 toneladas de alimentos al mes, volumen que resulta insuficiente frente a la cantidad total que termina desechándose.


Hogares y campo concentran la mayor pérdida de alimentos
De acuerdo con datos de la Red Nacional de Bancos de Alimentos, cada persona podría desperdiciar en promedio 200 kilogramos de comida al año. El análisis revela que la mayor parte de las pérdidas ocurre en los hogares y entre los consumidores finales, donde se concentra el 28 por ciento del desperdicio total.


El sector agrícola ocupa el segundo lugar, con un 27 por ciento de los alimentos que se pierden antes de llegar a las mesas de los consumidores.


Especialistas señalan que estas pérdidas generan consecuencias económicas, sociales y ambientales, además de agravar las condiciones de vulnerabilidad alimentaria en distintas regiones del país.


Puebla, entre los estados con mayor pobreza alimentaria


Rojas Vértiz destacó que Puebla figura entre las entidades con mayores niveles de pobreza alimentaria en México. Según estadísticas del INEGI, el estado ocupa el quinto lugar nacional, con más de 1.1 millones de personas que enfrentan dificultades para acceder a una alimentación suficiente y nutritiva.


La situación es especialmente visible en zonas urbanas, donde conviven escenarios contrastantes: por un lado, comercios, restaurantes y hogares que desechan productos aptos para el consumo; por otro, familias que diariamente luchan por cubrir sus necesidades básicas de alimentación.


Llaman a reducir el desperdicio y fortalecer la cultura de aprovechamiento


Ante este panorama, el Banco de Alimentos de Puebla exhortó a la población a adoptar hábitos de consumo más responsables, planificar mejor sus compras y aprovechar al máximo los alimentos para evitar que terminen en la basura.


Asimismo, invitó a empresas, comercios y ciudadanos a donar excedentes en buen estado, con el objetivo de ampliar el alcance de los programas de apoyo alimentario y contribuir a disminuir tanto el hambre como el impacto ambiental asociado al desperdicio de comida.