Las labores para recuperar los cuerpos de las personas fallecidas en la gruta de Chichicazapa, en el municipio de Cuetzalan, permanecen suspendidas de manera indefinida debido a las condiciones meteorológicas que prevalecen en la Sierra Norte de Puebla, informó el Gobierno del Estado.


Durante la conferencia de prensa del gobierno estatal, el subsecretario de Desarrollo Político de la Secretaría de Gobernación, Rodolfo Huerta Espinosa, explicó que la Coordinación General de Protección Civil mantiene activo el operativo, aunque las maniobras de rescate únicamente se reanudarán cuando existan condiciones que garanticen la seguridad del personal.


El funcionario detalló que, aunque en la capital poblana las lluvias han disminuido, en la Sierra Norte continúan las precipitaciones, lo que ha provocado el incremento del caudal del río subterráneo que cruza las grutas. Esta situación impide el ingreso seguro de los equipos especializados y representa un alto riesgo para los rescatistas.


A este panorama se suma el avanzado estado de descomposición de los cuerpos, un factor que incrementa la complejidad técnica de las maniobras de extracción.


«Estos cuerpos ya tienen varios días de descomposición y eso limita más que se puedan llevar acciones para la extracción de los mismos. No vamos a poner en riesgo a ninguna persona. Con responsabilidad asumimos la tarea, pero les pedimos comprensión a la familia», expresó Huerta Espinosa.


El subsecretario reiteró que, por ahora, no existe una fecha definida para reactivar el operativo, ya que la prioridad del Gobierno del Estado es proteger la vida de quienes participan en las labores de rescate.
«Si bien el clima en Puebla nos ha dado tregua, en la Sierra Norte sigue lloviendo y el nivel del río continúa poniendo en riesgo a quienes realizan estas labores», señaló.


Tragedia en la gruta de Chichicazapa
El accidente ocurrió a principios de julio, cuando integrantes de la familia Peña ingresaron a la gruta de Chichicazapa para celebrar un cumpleaños. Durante el recorrido fueron sorprendidos por una fuerte corriente provocada por las lluvias, que arrastró a cuatro de los seis integrantes del grupo.


Los cuerpos quedaron atrapados en un pozo ubicado a más de dos kilómetros del punto de ingreso, lo que ha convertido el rescate en una operación de alta complejidad debido a las características del sistema de cavernas y las condiciones climáticas que persisten en la región.


Las autoridades estatales reiteraron que el operativo continuará una vez que existan condiciones seguras para el ingreso del personal especializado, con el objetivo de evitar poner en riesgo más vidas.