En un emotivo mensaje dominical, el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, hizo un enérgico llamado a la paz y elevó oraciones por las víctimas recientes de la violencia en el estado.
Durante la homilía, monseñor oró por el eterno descanso de los policías estatales Mario Ramírez Hernández y Sergio Rodríguez Alarcón, quienes perdieron la vida en un accidente, así como por Liliana Gabriela Sánchez y Shayla Martínez Hernández, jóvenes originarias de Tepeaca asesinadas en días recientes.
“Pido por quienes han tomado el camino de la delincuencia, para que haya conversión en sus corazones. Ya basta de tanto dolor, de tanta muerte”, expresó con firmeza.
“El país necesita paz y reconciliación”
El arzobispo lamentó los altos niveles de violencia que siguen afectando no solo a Puebla, sino a todo México. Exhortó a la sociedad y a las autoridades a construir juntos un entorno más justo y pacífico, y a no olvidar a las familias que sufren la pérdida o desaparición de sus seres queridos.
Reconocimiento a más de 3 mil catequistas
En el marco del Día de la Catequesis, Sánchez Espinosa también agradeció la labor de más de 3 mil catequistas que se congregaron en los campos del Seminario Palafoxiano. Reconoció su entrega en la formación espiritual de niños y jóvenes, subrayando que su trabajo es fundamental para sembrar esperanza y valores en tiempos tan difíciles.
“Gracias a quienes dedican su vida a enseñar el Evangelio. Hoy más que nunca, su misión es vital”, puntualizó.
