El presidente municipal de Puebla, José Chedraui Budib, expresó su respaldo a la posible cancelación de la concesión otorgada a Agua de Puebla, al considerar que la empresa incumplió con las inversiones comprometidas y ello ha derivado en problemas de desabasto de agua potable en diversas colonias de la capital.


El edil señaló que la concesionaria no realizó la inversión superior a 300 millones de pesos programada para 2025, un compromiso clave para el mantenimiento y la modernización de la infraestructura hidráulica. A su juicio, esta omisión constituye un incumplimiento contractual que abre la puerta a la rescisión del acuerdo.


Chedraui Budib subrayó que el Ayuntamiento acompañará la determinación que adopte el gobernador Alejandro Armenta Mier, quien ha anunciado que su administración prepara una estrategia para poner fin a la concesión del servicio. “La falta de inversión impacta directamente en el suministro a las familias poblanas y justifica una revisión a fondo del contrato”, sostuvo.


El alcalde también criticó que la concesión se haya entregado en administraciones pasadas sin una supervisión efectiva, lo que permitió la postergación de obras de mantenimiento y la falta de ampliación de redes. “Hoy estamos viendo las consecuencias: fallas recurrentes y colonias con suministro irregular”, añadió.

Durante los recorridos municipales conocidos como Días del Pueblo, indicó, una de las principales demandas ciudadanas ha sido el acceso continuo al agua potable. Por ello, el gobierno local impulsa una revisión exhaustiva de las obligaciones de la empresa y de las inversiones que debieron ejecutarse.


Además, el edil adelantó que el Ayuntamiento trabaja en cláusulas contractuales más estrictas para futuras concesiones, con el objetivo de evitar incumplimientos sin consecuencias y facilitar la cancelación cuando existan irregularidades.


Por su parte, el gobernador Armenta Mier ha reiterado que el acceso al agua es un derecho humano y no un negocio, y que su administración buscará garantizar el suministro para toda la población del estado. En ese marco, la eventual rescisión a Agua de Puebla se perfila como una medida para reordenar el modelo de gestión del servicio y priorizar el interés público.