La tensión crece en la segunda sección de la Central de Abasto de Puebla, donde locatarios defienden la permanencia de 26 bodegas que podrían ser demolidas por presuntas irregularidades en sus permisos de construcción. Ante el conflicto, el presidente municipal José Chedraui Budib anunció que su administración revisará la legalidad de dichos espacios antes de tomar cualquier decisión.
Durante una entrevista, el edil aseguró que su gobierno actuará con apertura al diálogo y buscará una solución justa para todas las partes involucradas. “Estamos trabajando de la mano para no afectar a nadie. Se otorgaron permisos en el pasado y ahora toca revisar cuáles se pueden sostener y cuáles no”, declaró Chedraui Budib.
Los locatarios aseguran que las bodegas fueron edificadas con autorizaciones válidas emitidas por administraciones anteriores y que cumplen con las condiciones necesarias para operar. Algunos de ellos han solicitado públicamente que se detenga cualquier intento de demolición, señalando que sus inmuebles están debidamente regularizados y no representan riesgo, aun cuando se encuentran en las cercanías de ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El conflicto se intensificó tras el anuncio de posibles revisiones estructurales en esa área del mercado, lo que generó preocupación entre los comerciantes por el futuro de sus inversiones. En respuesta, el Ayuntamiento de Puebla reiteró su compromiso de actuar con responsabilidad y legalidad, dejando claro que las decisiones se basarán en los documentos y permisos existentes.
Este caso ha reavivado el debate sobre el uso de suelo y la regularización de espacios en una de las zonas comerciales más importantes de la capital poblana, donde cientos de familias dependen de su actividad económica diaria.
