A casi una década de su inauguración, el Museo Internacional del Barroco (MIB) dejó de ser un recinto operado bajo un esquema de participación privada y pasó oficialmente a ser propiedad del pueblo de Puebla. Esto, gracias a la liquidación anticipada de la deuda adquirida mediante una Asociación Público-Privada (APP), anunciada por el gobernador Alejandro Armenta Mier.
El mandatario estatal firmó el convenio de terminación anticipada del contrato, lo que implicó un pago único de 2 mil millones de pesos, con el cual se dio fin a un compromiso financiero que se extendía originalmente hasta el año 2039.
Una deuda heredada y costosa
De acuerdo con José Luis García Parra, coordinador general del gabinete estatal, desde su inauguración en 2016 y hasta mayo de 2025, el Estado ya había pagado cerca de 4 mil millones de pesos por la operación y mantenimiento del museo. De haberse respetado el contrato inicial, el gasto total habría superado los 10 mil millones de pesos.
“Este esquema de contrato representa una deuda oculta, no registrada ante la Secretaría de Hacienda, pero con compromisos de pago que nos ataban hasta 2039, incluyendo el Impuesto Sobre la Nómina”, explicó García Parra.
Un símbolo de gasto excesivo, ahora recuperado
Durante el acto oficial, la presidenta del Congreso local, Laura Artemisa García Chávez, reconoció la decisión del gobernador Armenta como una acción histórica que libera al estado de una hipoteca financiera impuesta por anteriores gobiernos.
“El Museo Internacional del Barroco fue durante años símbolo de una obra impuesta y costosa. Hoy, gracias a esta renegociación, se convierte en patrimonio directo de las y los poblanos”, subrayó la legisladora.
Ahorro millonario para el futuro de Puebla
Con esta operación financiera, el Gobierno del Estado logró un ahorro estimado de 8 mil millones de pesos, recursos que ahora podrán destinarse a otras prioridades en infraestructura, salud, educación y desarrollo social.
El gobernador Alejandro Armenta señaló que la recuperación del museo no solo representa un acto de justicia financiera, sino también un acto de dignificación cultural, ya que el MIB es uno de los recintos más importantes del país y del continente en su tipo.
“Hoy entregamos este museo a los poblanos. Es suyo. Sin deudas, sin condicionamientos y con pleno acceso a su riqueza artística y arquitectónica”, expresó Armenta Mier.
